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27.9.09

La "cultura erótica" llega por primera vez a Argentina

Buenos Aires, 26 sep (EFE).- Recibir clases de "striptease", perforarse la piel o ver muestras de fotografía son algunas de las actividades que los argentinos pueden disfrutar en el primer Festival Internacional de Cultura Erótica, que acaba de arrancar en Buenos Aires con la española Sonia Baby como estrella internacional.

"XEX Buenos Aires", que concluirá hoy en la capital argentina, es el primer festival que hace una distinción real entre la exhibición del sexo explícito (pornografía) y el implícito (erótico).

Según sus organizadores, este evento de dos días pretende "descubrir en el erotismo un canal de transmisión para la sensualidad" a través del cual, los argentinos puedan encontrar respuestas a sus "dudas más íntimas".

"Esta es una buena oportunidad para que la gente vaya, pregunte, toque, agarre, se libere y aprenda a hacer las cosas bien, sin tabúes", explica la actriz argentina y directora de cine pornográfico Natacha Jaitt.

Jaitt, que saltó a la palestra mediática española en 2004 gracias a su participación en la sexta edición del "reality show" Gran Hermano, sostiene que "el festival es una gran oportunidad para los vergonzosos, porque allí nadie los va a juzgar".

La actriz y bailarina española Sonia Baby, comentarista en un programa televisivo en su país, aceptó ser la madrina del festival "porque es una buena manera de aprender, sin prejuicios, técnicas que pueden mejorar la calidad de vida de las personas".

"Nosotros, como profesionales del sexo, vamos a estar en el festival para resolver las dudas de todos los visitantes", apunta.

Baby, de 28 años, se introdujo en el mundo del erotismo como bailarina gogó y aunque también ha protagonizado películas pornográficas con estrellas del sector como Nacho Vidal, logró su reconocimiento al ganar un récord mundial de "acrobacias vaginales".

Sonia Baby, que pide respeto hacia su trabajo, explica que "aunque pueda parecer algo cómico", su espectáculo "es un arte" y acompañado de "una buena escenografía", alcanza una estética "lejos de la pornografía".

El bailarín Pier Fritzche, el "rey del body painting" Mc Pyo o la coreógrafa Punk Cabaret son, entre otros, los especialistas que, además de ofrecer sus propios shows en directo, participarán en un ciclo de debates y conferencias con el público argentino.

Para Punk Cabaret, que muestra en esta feria su espectáculo de "danza erótica sadomasoquista", es muy importante apreciar el erotismo en el arte.

"Lo que hacemos no es pornográfico sino insinuante, es algo que forma parte de la cultura social", aclara.

"XEX Buenos Aires" es también una feria donde los profesionales del sector pueden encontrar una plataforma de contactos y mostrar al público y a los comerciantes las últimas novedades de esta industria.

Juguetes eróticos, muñecos, afrodisiacos, nuevas tecnologías, libros y revistas, vibradores, cosméticos, ropa erótica, pintura, fotografías o esculturas, son algunos de los productos que tanto profesionales como visitantes podrán adquirir en la feria.

Además, este Festival Internacional de Cultura Erótica incluye por primera vez la participación de grupos homosexuales.

"Esta es una de las cosas que más me gustan del XEX Buenos Aires, y es que nunca pude entender por qué no se incluía la visión gay en este tipo de festivales", dijo Natacha Jaitt.

"XEX Buenos Aires", se trata, en definitiva, de un espacio de encuentro entre el público y los profesionales de la industria del erotismo que, a través del arte y la literatura, se propone "ayudar a todos aquellos que quieran aprender y mejorar su calidad de vida", concluyó.

2.9.09

El I Festival Erótico de Andalucía contará con artistas nacionales e internacionales

Al evento asistirán más de 60 estrellas del género además de las principales productoras y distribuidoras de cine para adultos en España

La organización del I Festival Erótico de Andalucía, 'Eros Andalucía 2009', confirmó que más de 60 artistas eróticos nacionales e internacionales van a participar en este evento que se celebrará los días 2, 3 y 4 de octubre en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, FIBES. El festival contará, además, con un invitado de honor, aún por confirmar, que ha sido estrella mundial del cine erótico y que se encargará de inaugurar el primer festival erótico que se celebra en la comunidad andaluza.

Entre el abundante número de artistas, destacan nombres como Dunia Montenegro, Michael Ogoden, Diana Dean, Samuel Soler, Ama Monika, Gigi Love, Barvara Vamp, Luis Bersunses o Adriana Luxe. Asimismo, el festival contará las principales productoras y distribuidoras de cine para adultos en España como Negro y Azul de Valencia, X Canal de Madrid e IFG y Vendiocio de Barcelona, indicó un comunicado.

Durante todo el fin de semana se podrá conocer una amplia oferta de todo tipo de espectáculos relacionados con el erotismo y el sexo. En concreto, habrá espectáculos de strip-tease, sensuales acrobacias eróticas, rodaje de una película para adultos en directo, shows gays y lésbicos, divertidos concursos, un espacio para las mujeres, otro para el intercambio de parejas, así como uno especializado en BDSM (sadomasoquismo).

Asimismo, el festival se completará con un boulevard erótico, donde se podrá conocer todas las novedades editoriales, películas, juguetes eróticos, lencería e incluso un restaurante erótico y una peluquería íntima. Además, los visitantes podrán participar en los talleres (tupper sex, risexterapia, etc.), concursos, mesas redondas, castings y debates en torno a la sexualidad.

Del mismo modo, en el festival se podrá contemplar una exposición fotográfica erótica, con trabajos realizados por varios artistas andaluces. El objetivo de la exposición es "promocionar el arte erótico, apostando por la creatividad y la sexualidad".

Con este evento, Sevilla se sitúa dentro del grupo de ciudades españolas que dispone de un festival erótico con la garantía que la organización ofrece después de haber organizado 16 ediciones del Festival Erótico de Barcelona, además de otros en Lisboa, Bilbao, A Coruña, Oporto, entre otras ciudades.

Para el director del festival, Juli Simón, "Sevilla se va a convertir en la capital mundial del erotismo durante tres días". "El festival pretende ofrecer a todos los andaluces una oferta diversa y atractiva del universo del erotismo y la sexualidad, donde se combinen los mejores espectáculos, los grandes artistas del sector del cine para adultos, la información, el arte erótico y la diversión", concluyó.

22.8.09

Pobre universo erótico

Los donjuanes descritos por Vitaliano Brancati son ciegos a las necesidades del otro. La compilación de las tres novelas del autor italiano en Tríptico siciliano crea un fresco del machismo y la seducción en una narración de gran valor estético.


Vitaliano Brancati no se parece a ningún otro escritor italiano del siglo veinte. Las meditaciones eróticas de Alberto Moravia, el verismo de Giovanni Verga, el neorrealismo de Elio Vittorini y Vasco Pratolini, se asocian a su obra, pero superficialmente, porque, en última instancia, las novelas de Brancati no son, no intentan ser documentales. Sobre todo, sus obras mayores -estas tres estupendas novelas que Lumen ha tenido la inteligencia de recoger bajo una sola cubierta, en fluidas traducciones, para el público español- son todo lo contrario de una visión severamente objetiva de la realidad social. Bajo la apariencia de una narración costumbrista, con elementos que el sueño toma del mundo real, Brancati construye una suerte de monumental fantasía masculina: el universo visto por un Adán a quien Dios le ha dicho que es rey de la creación y la mujer fabricada de su costilla, algo raro y perverso, y por tanto implacablemente atractivo e inalcanzable. Nadie como Brancati ha mostrado cómo, en la anquilosada sociedad patriarcal (en este caso siciliana, pero el ejemplo es universal), el mundo se divide no tanto en clases sociales como en sexos: por un lado, los hombres, fuertes, sufridos y severos, que han decidido que el trabajo masculino es el único duro y auténtico, su vocabulario fidedigno, sus leyes y reglas las solas válidas; por otro, las mujeres, tachadas de débiles, veleidosas y traicioneras, y en consecuencia dedicadas a trabajos livianos que sólo a ellas les parecen pesados, dueñas de una lengua chismosa, embustera, fantasiosa, con sus códigos supersticiosos y promesas nunca cumplidas. La caricatural frase de los machos italianos "Todas las mujeres son putas, salvo mi madre, que es una santa" sirve de trasfondo a la visión soñada por los héroes donjuanescos de Brancati, visión que, por ser insostenible, acaba por derrumbarse sobre los mismos soñadores.

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Ensayista, hombre de teatro, autor de guiones de cine y, sobre todo, novelista, Brancati empezó escribiendo ficciones de ideología fascista, que descartó muy pronto para explorar en cambio las nefastas raíces de esa ideología en su Sicilia natal. Es tradicional asociar el fascismo a la mitología machista, al gobierno de la fuerza, al desprecio de la cultura vista como calidad femenina y por tanto deleznable; Brancati lo asoció también a la frustración sexual de su sociedad, a un erotismo sin pareja, o en el cual la pareja sólo existe como fantasía, o como objeto servicial sin juicio ni sentimientos. El deseo singular de los donjuanes de Brancati -Giovanni Percolla en Don Giovanni en Sicilia, Antonio Magnano en El bello Antonio, Paolo Castorioni en Los placeres de Paolo- nace de una definición de la masculinidad que no tolera la igualdad entre hombres y mujeres. Como representante de su sexo, Don Juan debe negar a la mujer la calidad de persona; como individuo masculino, debe mostrarse más fuerte que los otros hombres, más atractivo, más astuto. No es casual que el protagonista de Los placeres de Paolo -obra incompleta, publicada póstumamente, que en italiano lleva el título brutal de Paolo il caldo (Paolo el caliente)- esté leyendo Las confesiones de San Agustín, soslayada apología de la superioridad del deseo erótico masculino.

Para Albert Camus, en El mito de Sísifo, Don Juan es la encarnación misma del deseo que a su vez produce deseo. Si Camus hubiese conocido los donjuanes de Brancati, habría podido agregar que ambos deseos (el encarnado, el provocado) no quieren sino satisfacerse a sí mismos, son ciegos a las necesidades del otro. En ese sentido, el deseo de estos héroes donjuanescos es lo opuesto al deseo compartido, es la negación del diálogo erótico. Es un deseo estéril que nunca se resuelve, ni aun cuando llega al acto físico: allí se apaga. Es por eso por lo que los donjuanes de Brancati se expresan casi tan sólo en monólogos, o en introvertidos diálogos que son en realidad monólogos. En su vida cotidiana, los rodean otros hombres -hermanos, padres, amigos- y toda clase de mujeres -madres, hermanas, desconocidas y vecinas-, pero con ninguno se establece un intercambio, una relación mutuamente amorosa. Las excusas que dan estos galanes son de una cómica banalidad. Giovanni Percolla, por ejemplo, en Don Giovanni en Sicilia, se opone a la idea de casarse porque teme que la presencia constante de una mujer en su casa le resulte insoportable. "La idea de tener que dormir todas las noches con una mujer le daba fiebre, como la idea de tener que hacer el servicio militar al cincuentón que nunca fue soldado. Se imaginaba que la mujer lo destaparía mientras fuera helaba, subiéndose las mantas a la cabeza... ¿Y cómo rascarse nerviosa y agradablemente la oreja durante el sueño?". Para el narrador siciliano de Los placeres de Paolo, la ausencia de deseo erótico (ausencia imaginaria) es presentida como un alivio. "En mi isla", dice, "pronunciar la palabra castidad

... es como pronunciar la palabra lluvia en el desierto abrasador". El bello Antonio se arroja sobre una mucama cincuentona que lo ha mirado, la desnuda y la viola, y descubre que este brutal saciamiento de su propio deseo no ha sido más que un sueño (que el supuesto violador llama "hermoso"). En este mundo de constante deseo y sexualidad a flor de piel, nadie acaba haciendo el amor y nadie comparte con nadie el goce final.

De esta preocupación estéril nace una de las escenas más atrevidas y cómicas en la primera parte de Los placeres de Paolo. Un grupo de niños decide masturbarse delante del balcón de un anciano abogado. Brancati insiste: no son adolescentes, son niños de nueve años ("¡Y también de diez", agrega furioso el abogado que los ha visto y que quiere dispararles con su escopeta). En una sociedad en la que lo erótico no puede revelarse salvo a través de visillos y descuidos, los niños en quienes la sexualidad comienza a despertarse necesitan inventar ritos para ese erotismo al cual la sociedad le niega la palabra. Mudo, detenido, el deseo erótico va pocas veces más allá de la masturbación.

¿Por qué no conocemos mejor a Brancati? La literatura supuestamente erótica de nuestro siglo confunde lo explícito con lo revelatorio, las descripciones clínicas y las confesiones ostentatorias con la iluminada exploración literaria y la interrogación cabal. Brancati nunca comete estos errores estéticos, ni permite a sus lectores el regodeo, el voyeurismo irresponsable. Denunciando nuestra hipocresía y nuestros miedos, Brancati nos obliga a interrogarnos sobre nuestro pobre universo erótico, nuestras fantasmáticas definiciones de lo masculino y lo femenino, y la falta de auténtica libertad a la cual nos hemos condenado. Para quien quiera reflexionar inteligentemente sobre nuestras confusas nociones de erotismo, estas tres novelas de Brancati son de lectura obligatoria. -


Vitaliano Brancati. Tríptico siciliano: Don Giovanni en Sicilia, El bello Antonio, Los placeres de Paolo. Traducción de Roberto Falcó Miramontes, Ángel Sánchez-Gijón y Rosa Marcela Pericás. Lumen. Barcelona, 2009. 844 páginas. 26,90 euros.

13.8.09

Sharon Zundel es chica sexy por accidente

cesar.huerta@eluniversal.com.mx

Cuando tenía unos seis años, Sharon Zundel era atacada por sus compañeros del colegio judío al llevar un sándwich con jamón, que es un alimento prohibido para algunos de ellos.

Luego, al cambiarse a una escuela católica, los niños le decían que su raza había matado a Jesucristo.

“¡Había un maltrato y yo en una u otra escuela, no entendía por qué pasaba eso! ¿Qué puede saber una niña de esa edad?”, recuerda la actriz.

Así fueron sus primeros años de vida. Cargaba con culpas religiosas sin saber la razón. Así que con el paso del tiempo, parecería obvio que buscara respuestas más allá de su mamá judía y su padre católico, quienes se divorciaron cuando ella era apenas una pequeña.


Y ya en su juventud le entró su etapa hippie. Subió 10 kilos de peso y se dijo a sí misma que la mujer jamás debía ser vista como un cuerpo. “Caí en el extremo”, considera años después.

Ahora, Sharon está viviendo una etapa distinta. Es de los rostros más utilizados en el cine nacional.

El año pasado se le vio como una prima sexy en Morirse está en hebreo y a partir de la próxima semana como una mujer enamorada con castillos en el aire, en la película Enemigos íntimos.

Y se encuentra en posproducción el largometraje Erótica, en donde sharon, junto con el actor Bruno Bichir, encarna un matrimonio con deseos de experimentar en el ámbito sexual.

“No me creo la más sexy, cachonda o erótica, por el contrario, los papeles, los personajes, me han ido llegando así”, dice. Tal es el caso de su participación en teatro dentro de la obra Espina y Flor, a la que se incorporó como suplente de Maya Zapata y en la que intepreta a una mujer que asume sin falsos pudores una relación lésbica en la que el amor es el único valor moral aunque al final descubre que el género es un asunto menor.

—¿Te sorprende el hecho de que te toquen este tipo de personajes?

—Sí. Mi primera película fue de prostituta en Conejo en la luna, que sólo está con una blusita, una faldita, llega (Carlos Aragón) le da un billete y se va, nada más. Pero resulta que alguien en internet subió un video donde supuestamente estaba yo desnuda.

Un amigo me dijo y cuando lo puso me di cuenta que no era yo, sino una mujer morena y con cabello corto. Me da risa, pero te das cuenta hasta dónde se puede llegar en algunos lugares.

—¿Dónde quedó esa mujer hippiosa que eras antes?

—Ahí adentro, creo que hay un lado que lo sigue siendo. Lo que pasa es que he aprendido a no ser tan extremista y aprovechar lo que tengo. Si la gente quiere ver mis ojos y la belleza física, que lo vea, si quiere ver otra cosa, como mi lado intelectual, también.

— “Enemigos íntimos” (dirigida por Fernando Sariñana) no es una comedia, sino una historia fuerte donde el cáncer está presente.

—Yo hago a Elena, una asistente, que está enamorada de su jefe. Está al pendiente de su vida laboral y personal, todo sabe de él aunque esté casaso. Los enemigos de mi personaje son las ilusiones, el empezar a imaginarse una relación sentimental con él, que no va a pasar.

—¿Por qué luego de ese papel, hacer “Erótica”?

—Mucho también fue al decirme que no volvería a tener tal edad ni un cuerpo como en ese momento. Ahora en la película que acabo de hacer (No eres tú, soy yo, con Eugenio Derbez) ya soy mamá.

—¿Y eso?

—Pues llega un momento en que aunque no lo parezcas, sin importar cómo te veas, al momento de decir tu edad, alguien te dice que ya estás en la etapa de ser mamá en cine (risas). Por ejemplo para Enemigos íntimos me hubiera gustado ser la chica rebelde (interpretado por Ximena Sariñana) y no porque no me guste el mío, sino porque es muy rico, muy intenso, pero no se podía.


http://www.eluniversal.com.mx/espectaculos/92748.html

Regreso muy erótico de El show de terror de Rocky

Entre medias de red, ligueros, corsés y zapatos de plataformas tanto en hombres como en mujeres se estrenó la noche del lunes el musical El show de terror de Rocky, original de Richard O’Brien, primera obra dirigida por Alma Muriel.

Bajo la advertencia de “entre bajo su propio riesgo”, la función, en el teatro Arlequín, se llenó con un público diverso entre el que destacó la comunidad homosexual, dark y emo, así como otros aficionados a este clásico de los 70, quienes dejaron en claro que el gusto se rompe en géneros y que existe público para todo tipo de espectáculos.

“Esta obra tiene muchas lecturas, así que cada quien agarre lo que quiera. Mi principal punto es que la gente se divierta, grite, brinque, eche relajo y se destensione. Es la primera obra de teatro que dirijo, es mi hijo, lo hice con amor al teatro y por supuesto estoy abierta a la crítica”, aseguró Alma Muriel.

Aunque las letras de las canciones no fueron percibidas con claridad por la deficiencia en el sonido del lugar, el auditorio correspondió al ánimo de la compañía encabezada por Antonio Escobar (Dr. Frank-N-Furter), Mario Heras (Paco Padro), Lorely Mancilla (Candy Lizaldy), Ricardo Fernández (Rocky), Francisco Meza (Riff Raff), Edén Pintos (Magenta), José Alfredo Reza (Eddie/Dr. Madrazo), Lorena Olguín (Columbia) y Germán Gastelum (criminólogo), con quienes interactúo a partir de objetos puestos con anticipación sobre las butacas.

Bajo la leyenda Guía para vírgenes, el programa de mano incluyó la explicación para usar accesorios como un periódico, una barra de luz y guantes de látex, así como las intervenciones con gritos, señas y silbidos en las que debía intervenir el público.

Alejandro Medina produce el espectáculo que incluye un ensamble integrado por Lohanna Tovar, Érika Dipp, Daniela Maldonado, Rodolfo Ávalos y Sergio Barrera.

Con una carga sexual sin inhibiciones y un consumo ficticio de tachas y mariguana, asociados directamente a la trama, la obra se desarrolló en dos actos con 14 números musicalescomo el El brinco del tiempo (que Timbiriche grabó como Baile del sapo), coreografiados por Bernardo Espinoza, con la dirección vocal de Alba Delhumeau, el vestuario de Edith Ramírez



http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/funcion/escena/regreso_muy_erotico_de_el_show_de_terror_de_rocky/688822

11.8.09

Teatro erótico de Madrid

Marta Domingo: "Trato de abrirme a todas las artes, no conformarme con una"

La polifacética zaragozana, residente en París desde hace una década, ha protagonizado la comedia Simón Konianski, estrenada con éxito la semana pasada Francia, Bélgica y Canadá


Pablo Ferrer

Lo primero es lo primero. ¿Cómo llega usted a París?

Llegué a París hace diez años: ahora tengo 32. Tenía una beca Erasmus y cursaba filología. Luego obtuve otra beca para estudiar teatro: el de calle era el que más me llamaba la atención. Y enseguida empecé a probar también en la música, sin dejar el teatro, y en el doblaje.

¿Quién se enamoró antes, la ciudad de usted o al revés?

Yo, claro... la belleza de esta ciudad salta a la vista, pero lo más atractivo para mí es su oferta cultural, que nunca se acaba. Para un artista hay posibilidades infinitas: aunque evidentemente es complicado salir adelante, interactúas con gente de todas partes y puedes abordar disciplinas muy distintas.

Ha conseguido sobresalir en tantas disciplinas. ¿Cuál le llena más?

Todas tienen su sitio. La música me encanta: empecé cantando latino, salsa sobre todo. También estuve en un musical sobre la vida de Salvador Allende. Luego está el doblaje: he doblado varias veces al francés a Salma Hayek o Paz Vega, y soy la voz oficial de Eurosport España.

¿Cómo se abarca mucho sin dejar de apretar?

Sé que parece que me meto en demasiadas cosas, pero yo me lo tomo como un asunto de riqueza personal, de aprendizaje continuo, me gusta ir de un lado para otro. Por ejemplo, Simon Konianski es mi primer largometraje como protagonista. El cine es muy distinto a cualquier otra arte escénica?

Ha hecho una comedia... ¿típico humor francés, o podemos tener algún otro punto de referencia?

La película tiene un toque de humor a lo Woody Allen, con muchos chistes de judíos y mucha personalidad neurótica: me gustan las historias con gente que se ríe de sí misma y de sus complejos. La crítica la ha aplaudido y está funcionando bien entre el público, lleva muy poco en los cines: se estrenó el 29 de julio. Luego irá a Bélgica y Canadá, es una coproducción de tres países: también está previsto estreno en Italia. Para España no hay fechas, espero que también llegue, aunque no hay todo el intercambio que debería entre el cine español y el francés.

Cuéntenos un poco su papel.

Mi personaje se llama Corazón, es una bailarina española que fue pareja de Simón, el protagonista. Trabaja en Bélgica y tiene un hijo de Simón, que es un eterno adolescente, incapaz de asumir sus responsabilidades como padre. Los productores buscaban el arquetipo de latina, no tenían muy claro si española o no, y tampoco querían el cliché almodovariano, que está muy arraigado en Francia. Preferían una mujer con carácter y fuerza.

Y ahí tienen una nueva española caminando por el sendero que abrió Victoria Abril...

Victoria Abril es una referencia en París, antes y después de Almodóvar. Consiguió su lugar en este cine y lo mantiene. Es una estupenda actriz.

Usted tiene escenas de desnudos, aunque la película no se defina por su carga erótica. ¿Supuso un problema?

El desnudo no es ningún problema para mí, siempre y cuando no sea gratuito. Mi cuerpo es un instrumento de trabajo más, sería bueno que un día ni siquiera hubiera que plantearse esa cuestión.

¿Siguiente paso creativo?

Ahora quiero ahondar en la música: estoy preparando un disco en una orquesta de ritmos latinos (salsa, guaracha, cha-cha-chá, boleros) para finales de año, somos doce chicas de muchos sitios, y cada cual aporta a la base latina lo suyo: ragga, flamenco, rock, funk, música árabe...

¿El mestizaje siempre da hijos más guapos?

Lo bueno de París es que hay músicos de todo el mundo y traen sus músicas consigo, y los desconocidos aún suelen dar mejores veladas que los famosos, porque son libres y tienen muy alta la capacidad de asombrarse y asombrar. Cada vez que disfruto del talento de un nuevo artista en un club, o en un escenario pequeño de cualquier lado, me doy cuenta de que estoy en el sitio correcto. Trato de abrirme a todas las artes y no limitarme, o conformarme solamente con una.

¿Se considera usted afrancesada a estas alturas?

Un poco parisina sí me he vuelto, en los detallitos, como lo de desayunar en la terraza de una panadería viendo pasar a la gente. Eso sí, cuando vuelvo a España, cae una paella y se agradece. Se trata de coger lo mejor de las dos culturas, como tratamos de hace casi todos los emigrantes. En verano, París se ve de maravilla en bici. Hay que perderse por las callejas y los barrios. Yo vivo en Montmartre y solamente pasear por ahí es algo mágico. Músicos en la calle, edificios preciosos, Pigalle, locales con jazz en vivo.

7.8.09

Lamata empieza el rodaje de 'Tensión sexual no resuelta' con un plano secuencia erótico

Miguel Ángel Lamata vuelve a estar detrás de la cámara. Esta semana, el director zaragozano ha comenzado a rodar en un loft del barrio de Quintana, en Madrid, su nueva comedia: 'Tensión sexual no resuelta'.



A su disposición, un elenco de rostros muy populares y televisivos: Fele Martínez ('Tesis', 'Los amantes del círculo Polar'), la aragonesa Salomé Jiménez ('Una de zombis'), Adam Jezierski ('Física o química'), Norma Ruiz ('Yo soy Bea'), Miguel Ángel Muñoz ('El síndrome de Ulises'), Amaia Salamanca ('Sin tetas no hay paraíso'), Pilar Rubio ('Sé lo que hicisteis'), Joaquín Reyes ('Muchachada Nui')? y -cómo no- Santiago Segura, cuya productora Amiguetes respaldó el debut cinematográfico de Lamata, 'Una de zombis'.



Por parte aragonesa, también están como intérpretes Marianico el Corto y Mayte Navales (que ya aparecían en 'Una de zombis'), y en el equipo técnico, Arancha Ezquerro (vestuario) e Iñaki Villuendas (diseño gráfico y cartel).



Para iniciar el rodaje, que durará siete semanas y media, el director ha elegido "algo complicado: un plano secuencia erótico de dos minutos, que recorre toda la casa del protagonista". Lamata asegura que prefiere empezar complicándose la vida y dice estar encantado con todos los actores, con los que ha ensayado durante un mes antes de empezar a filmar. "Todos han estado muy entregados, y con muy buen rollo. Sé que es algo que se suele decir, pero es que tienen agendas complicadísimas, con mucho curro, y no han tenido problemas en trabajar a saco para que esto fluya", cuenta. Detalla que "Adam, por ejemplo, venía después de haber estado 11 horas grabando 'Física o química' y Amaia estaba con teatro y además 'Sin tetas no hay paraíso'?" Sin embargo, contrariamente a lo que se pueda deducir, "esta es la película 'lamatiense' en la que más se está improvisando. Hay un guión muy cerrado, pero para mantenerlo vivo me gusta que la gente sea libre al interpretarlo", afirma Lamata.



Fele Martínez es en 'Tensión sexual no resuelta' un profesor universitario al que abandona su novia Celeste (Salomé Jiménez). Para averiguar por qué y tratar de recuperar su amor, acepta la ayuda de un alumno un tanto jeta (Adam Jezierski) y desde entonces todo se convierte en una complicada aventura. "Es como una película de Woody Allen al ritmo de 'Misión imposible", resume el director.



En ella intervienen una escritora misteriosa llamada Jazz, que interpreta Norma Ruiz con "un look espectacular", según Lamata; un guaperas "que representa el eterno masculino, como un cruce entre el Clooney de 'Abierto hasta el amanecer' y Axl Rose" (Miguel Ángel Muñoz); una actriz enloquecida (Mayte Navales); un odioso profesor apodado 'El Retaco' (Marianico el Corto); una chica "megabombón" (Amaia Salamanca); un brillante hacker (Santiago Segura); el "actor más tonto y presuntuoso del mundo" (Joaquín Reyes); y hasta una periodista (Pilar Rubio).



'Tensión sexual no resuelta' es una producción de Bowfinger International Pictures y Netjuice Consulting, y su estreno está previsto para el próximo verano. En ella trabajan otros destacados profesionales como Teo Delgado (fotografía) y los recientes ganadores del Goya Alejandro Lázaro (montaje) y Roque Baños (música).

2.8.09

Un escritor en el fin del mundo

Cees Nooteboom, el autor holandés contemporáneo más importante, celebra seis décadas viajando por el mundo. Desde su refugio veraniego de la isla de Menorca evoca sus aventuras en más de 40 países y habla de Lluvia roja, bitácora literaria de su vida y pensamiento, que muestra el infinito asombro de un narrador y poeta. Texto: Winston Manrique Sabogal. Foto: Cristóbal Manuel

8 Ése es el número que señala en Menorca el lugar donde está el comienzo y el fin del mundo. Como las de allí, es una casa blanca con puertas y ventanas de madera azules protegida por una buganvilla de flores violáceas, adonde se llega por un camino culebrero cercado de piedras. Es el refugio de uno de los escritores y últimos viajeros de la estirpe de Ulises que en 60 años ha recorrido más de 40 países de los cinco continentes, viajado en toda clase de vehículos, donde no sólo se ha deslumbrado con su cultura y paisajes sino que ha sido testigo de varios hitos del siglo XX. Es holandés y se llama Cees Nooteboom.


Realidad y fantasía en Nooteboom
Primeras páginas de 'En las montañas de Holanda', de Cees Noteboom
DOCUMENTO (PDF - 33,5Kb) - 01-08-2009

Primeras páginas de 'Lluvia roja', de Cees Noteboom
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Primeras páginas de 'Tumbas', de Cees Noteboom
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"Con 17 años cogí una bicicleta para hacer mi primer viaje al extranjero, a Bélgica, y de cierta manera nunca he parado"

"Hay la combinación de las dos culturas: describir cosas con un ojo como el de los maestros del arte holandés y la libertad, fantasía y alegría del Sur"
Lector, viajero, escritor, periodista y traductor. Ése es el orden cronológico de su ruta exploratoria por la vida iniciada en la adolescencia. Más de 25 libros de poemas, novelas, crónicas de viajes y ensayos culturales, filosóficos y políticos dan cuenta de ese periplo físico, artístico y sentimental que lo han llevado a convertirse en uno de los eternos candidatos al Premio Nobel de Literatura. Y Lluvia roja (Siruela), su último libro, es una bitácora literaria de algunos pasajes de su vida y su pensamiento que dejan claro el porqué de la trascendencia de su nombre. El de un hombre nacido en La Haya en 1933 a quien en noviembre el rey de Bélgica entregará el Premio de las Letras Neerlandesas por su obra "profunda y filosófica".

Es verano y el cielo matutino de Menorca es un visillo de nubes sobre el Mediterráneo español. Nooteboom lo agradece. Pasa allí los veranos desde hace cuatro décadas cuando el azar lo llevó y descubrió que no había mejor lugar en el mundo para descansar de sus infinitas andaduras y convertir en literatura sus experiencias. "En nuestra casa termina el camino y el mundo", escribe de su refugio menorquín, que confirma con su español suave y pausado mientras atraviesa el jardín arbolado camino a su estudio en un claro. Es un despacho rectangular cubierto de losas de piedra de sillería amarilla. Abre la puerta de cristal y aparece una especie de celda monacal. A la izquierda, una larga mesa con su ordenador y libros; al otro lado, un pequeño escritorio de madera con cuatro cosas que le habría encantado pintar a Morandi; coge una silla de lona y se sienta de espaldas a la luz para conversar de su nomadismo y de las "rimas de la vida", referidas al hecho de haber visto cómo se cierran varios ciclos, como el comunismo o la segregación racial en Estados Unidos.

PREGUNTA. Usted insiste en que el mundo sigue siendo grande para quien viaja consigo mismo.

RESPUESTA. En Bolivia o Argentina he encontrado a jóvenes que viajan en autobús y toman un año de su vida para descubrir el mundo. Otra cosa es el turismo. Tomar un avión y después de 14 horas ir a un hotel y luego volver a casa. Pero estos jóvenes lo hacen como yo lo he hecho.

P. ¿Qué es lo que recomienda al viajero?

R. ¡Dejarse llevar! Llegar a una ciudad, ir a la terminal de autobuses, tomar cualquiera y dejarse llevar. Así habrá aventuras, cosas feas, cosas bellas, gente interesante, gente aburrida. Nunca se sabe. Así el mundo se ensancha. Y si puede aprender el idioma antes de viajar mucho mejor, entonces el mundo sí que será grande y diferente.

P. ¿Por qué ese deseo de viajar, acaso por la necesidad de conocimiento?

R. Sí, pero eso viene después. No era así al principio. Un día me fui... Recuerdo que tenía 17 años

...

P. ... Era el verano de 1950.

R. Lo que recuerdo es que le dije a mi madre que me iba. Salí de casa. Cogí una bicicleta para hacer mi primer viaje al extranjero, a Bélgica, y de cierta manera nunca he parado. Entre los viajes tengo los periodos de tranquilidad que es cuando escribo; aunque un día me detendré.

P. ¿Qué fue lo que le inoculó entonces el deseo de viajar por siempre?

R. Lo que es difícil para los otros para mí es normal. Es la práctica. El viaje sale de la curiosidad, de ver cómo viven los otros.

P. ¿Y de la posibilidad de perderse entre la gente, como ha escrito?

R. Suena un poco romántico, pero es el deseo de ser anónimo. Es interesante porque en algunos momentos significativos políticamente estar en la multitud es una experiencia indescriptible. Sea París del 68 o Berlín del 89. Hay algo también erótico en ser parte del espíritu de la multitud. Es más que por el momento histórico, es sentir la excitación de compartir ese momento especial.

P. Aunque suene a cliché, es como buscar ser uno solo.

R. Sí, eso es. Pero no se puede definir exactamente. También puede ser otra cosa. Por ejemplo, cuando estuve en Teherán antes y después del Sha. En Occidente pensábamos que la revolución de Irán sería algo importante, y vislumbré que tras todo aquello podría llegar el fundamentalismo.

P. También estuvo en Alemania antes y después de la caída del muro en 1989.

R. Y ahora volveré con motivo de los 20 años de la reunificación. El libro Desaparición del muro, que escribí hace un tiempo, son las notas que tomé durante los dos años que viví en Alemania antes y después de 1989, que se reeditará con nuevos capítulos, y para mí tienen significación porque también estuve en la Cuba de Batista y en la Hungría de 1956 invadida por los tanques soviéticos. Y eso es ver cómo se cierra el ciclo del comunismo. Es lo que llamo "rimas de la vida".

P. ¿Ha ido bien la reunificación alemana?

R. Sí, aunque se han equivocado en ciertas cuestiones económicas. El Este tiene graves problemas de desempleo y eso genera un peligro de neonazismo. Pero era natural que un día Alemania se volviera a unir. Cuando todos venían al Oeste yo hacía la ruta inversa para ir a ver a mis editores. Ahora es un país normal, más sólido. La experiencia alemana ha sido muy interesante en mi vida, como la española.

Y la cabeza blanca de Cees Nooteboom se menea ligera ante la inminente evocación del hallazgo de España. Era 1954. El año en que su destino se encaminó irrefrenable hacia el resto del mundo para trazar una cartografía del acontecer contemporáneo. Atrás quedaban sus primeros años de pobreza rodando con sus padres de casa en casa, para luego vivir en La Haya invadida por los nazis en la II Guerra Mundial, y enfrentar su paso por varios colegios e internados. A los 19 años dejó su breve trabajo en un banco, el único que ha tenido, y empezó su recorrido en autostop por Europa donde germinaría su espíritu europeísta. Primero Italia, el sur, la luz, lo que describe como vida chispeante. Otro mundo más allá de Holanda. Al regresar escribió su primer libro, Felipe y los otros, traducido al español como El paraíso está aquí al lado, donde narra las aventuras y reflexiones de un muchacho que recorre el continente en busca de una joven china. El libro habría de convertirse en ejemplar de culto en algunos colegios alemanes, con alumnos tan prometedores y fieles a su historia como el filósofo Rüdiger Safranski. España aguardaba. Sería su gran descubrimiento. Nooteboom insinúa una sonrisa mientras el sonido lejano de las gaviotas recuerda la proximidad del mar.

P. ¿Por qué esa querencia por España?

R. Es un poco raro. Italia fue la gran sorpresa al principio. El Norte es un poco más sombrío. Holanda era calvinista como espíritu, y con 20 años me encontré con una Italia que era ópera bufa, más chispeante. Después vine a España, y aunque era la luz del Sur pesaba mucho, eran los tiempos de Franco. Un país pobre y poco atractivo. Hay que leer, por ejemplo, al Norman Lewis de Las voces del viejo mar, donde describe la Cataluña de los cincuenta. Pero lo que me atrajo fue la cantidad de espacio, viniendo yo de un país sobrepoblado. Entonces viajar por España era viajar como Stendhal en su tiempo. Desde esa primera vez en 1954 no he faltado ni un año. Me gusta el paisaje de Castilla, su tono cobrizo. Ésa es su esencia.

P. De tantos lugares maravillosos que ha visitado, ¿por qué eligió Menorca?

R. Porque está más cerca de mi casa en Holanda y por casualidad. Había un sobrino que quería ir a Ibiza y le dijeron que estaba llena, pero le recomendaron Menorca. Él vino y me dijo que era un lugar muy tranquilo y bonito. Así la conocí, y después compré una casa. Además, buena parte de la isla es agrícola y no se puede construir. Para hacer este pequeño despacho he tardado 30 años para que me dieran el permiso.

P. Es un estudio monacal que recuerda su época escolar.

R. Es una paradoja. Desde hace 60 años mi vida ha sido nómada, pero yo de joven estuve en un monasterio contemplativo en el sur de Holanda, siempre me ha interesado eso. Es lo contrario a como he vivido porque la regla en esos monasterios es quedarse toda la vida en el mismo sitio. Siempre me han interesado las vidas extremas. Así es que en aquel momento le dije al abad: "Yo quiero vivir aquí"; él me miró y supo que yo no era para eso; sin embargo, me dijo, "adelante", y me dio una celda, un diccionario y una vida de santos en latín. Tres días después (silva)... Y aquí estoy, en este estudio que tiene un poco ese aspecto. Además tampoco vemos a mucha gente. Damos paseos, pero no salimos tanto.

P. ¿Cómo fue ese viaje al pasado del que surge Lluvia roja?


R. Tenía mis viejos diarios que volví a leer y me encontré con un joven casi sin talento, pero con cierta madurez.

P. Pero hay ideas buenas y frases bonitas, aunque dice que ve a un joven romántico con el cual no se identificaría hoy.

R. Es posible. Fue una sorpresa encontrarse después de tantos años en esos cuadernos. Hay otro problema, y tiene que ver con mi vida y mis padres. Él murió en 1945 poco antes de acabar la guerra en un bombardeo de los aliados. Un día hicieron una exposición de mi vida y obra en el Museo de La Haya y encontraron que mis primeros siete años, de 1933 a 1940, habíamos cambiado de casa ocho veces. Fue un descubrimiento porque yo no lo recordaba. Pregunté a mi madre y la conclusión es que no era una época muy buena para mis padres, como él tenía buen aspecto pues le alquilaban una casa y después de varios meses sin pagar nos íbamos.

P. Habrá pensado que ahí está el germen de su nomadismo.

R. Es demasiado fácil. Mis padres se divorciaron, viví unos años con mi madre, luego ella se casó con un señor muy católico y había un problema: yo era un chico muy difícil. Así es que fui a un internado con monjes agustinos y luego franciscanos, pero todos me tiraron porque no me soportaban. Aunque no terminé el colegio, aprendí griego y latín y tres idiomas. Por eso cuando hace unos diez años la Universidad Católica de Bruselas me dio el honoris causa dije que esperaba que éste fuera mi graduación y que confiaba en que dejaría de tener pesadillas con el examen de matemáticas. ¡Y así ha sido!

Ja ja ja ja... y la risa juvenil y discreta de Nooteboom altera su monacal estudio. Se queda pensando un segundo, dos segundos, y entonces llega Isabel, su mujer y fotógrafa cómplice de sus viajes, con un plato de pastisset, unas pastas típicas de Menorca con forma de flor, nevadas de polvo azucarado, que al primer bocado se desmoronan por dentro mientras por fuera espolvorea de blanco los labios. Y él se reacomoda en el asiento de lona para compartir las vistas que le regala el viaje a través de la literatura como lector, escritor y traductor de poetas españoles, catalanes, alemanes y franceses, y de teatro norteamericano.

P. ¿A qué se refiere cuando dice que "escribir una novela exige olvidar muchas cosas para dar espacio a la imaginación"?

R. Recuerdo pocas cosas de mi infancia y me he quejado de que mi memoria es pequeña, casi inexistente. Aunque una lectora me dijo que eso estaba bien porque hay que vaciar la cabeza para poder poner cosas nuevas; y es verdad, pero es extraño porque también me ha robado mucho. Cuando leo a Proust en En busca del tiempo perdido, veo que su juventud era un tesoro, pero esta gracia no me ha sido dada.

P. Tener o no memoria es un amigo y un enemigo a la vez.

R. Es tener un tesoro con el que trabajar. Hay autores como Nabokov o Borges, dos de mis escritores favoritos, cuyos padres tenían grandes bibliotecas. La primera vez que realmente leí a los clásicos fue con los sacerdotes en los internados. Siempre lo he reconocido. Pero ellos me sacaron de sus colegios por mi supuesta mala influencia sobre los otros.

P. Ha vuelto a leer la Iliada

en griego, pero se ha dado cuenta de que necesitaba del diccionario. ¿Por qué lo ha hecho, acaso para recuperar la alegría o el deslumbramiento de aquel primer momento?

R. A mí me gustan las letras griegas y este despacho es como una celda. Pero este año tengo otra preocupación: la Divina Comedia, de Dante.

P. Isabel-Clara Lorda, su traductora al español, le pregunta: "En Lluvia roja

parece alejarse de los temas grandes, como viajes por el mundo, reflexiones sobre artes o filosofía, para acercarse a lo pequeño, lo cotidiano: la propia casa. ¿Acaso lo trascendente está en lo más nimio y sencillo?

R. Debo decir primero que antes que ella, su padre, exiliado del franquismo en Holanda, era mi traductor al español. A su pregunta le diría que sí. A lo mejor hay que envejecer un poco para reconocer esto y escribirlo. En Holanda la crítica ha dicho que nunca he estado tan cercano.

P. Otra pregunta de la traductora tiene que ver con el hecho de si hay algún rasgo específicamente holandés en su forma de contemplar el mundo. ¿Su ironía o cierto distanciamiento respecto a la realidad?

R. No creo que uno pueda escapar a su origen. Aunque la literatura holandesa normalmente es más realista que la mía. Pero viviendo mi vida entre dos países creo que me ha influido la vida del Sur.

P. ¿Y cuál sería ese rasgo más holandés?

R. Ummm... Describir cosas con un ojo como el de los maestros holandeses que pintaban naturalezas muertas.

P. ¿Y la influencia del Sur?

R. Un poco más de libertad y de fantasía. Hay la combinación de las dos culturas. Había algo que no era tan holandés y de repente he encontrado un cierto absurdismo en el Sur, más juego, libertad y alegría para ver todo. Al final son vasos comunicantes.

Afuera, por momentos, el cielo nublado de Menorca recobra retazos de azul que cambian la luz del estudio de Nooteboom. Su voz y sus palabras en holandés o inglés buscando a veces la palabra precisa en español suenan con el trasfondo del viento entre los árboles del jardín. Recuerda sus años de periodista y de cronista de viajes antes de reflexionar sobre el tiempo a sus 76 años.

P. Este


libro es un mosaico de recuerdos con cierto toque de nostalgia. ¿Es bueno vivir de evocaciones?

R. Para mí es inevitable, no puedo escapar de ellas. Es normal. Ahora escribo sobre gente que ha desaparecido.

P. ¿Y qué mira más: su pasado con esas personas o lo que hará su ausencia?

R. Ummm... El presente en el cual uno está escribiendo. Es normal que a esta edad uno piense en los desaparecidos, además ya no se hacen muchos nuevos amigos. Este año han muerto tres, uno de ellos ha sido el escritor Hugo Claus, que tenía Alzheimer. Con él hemos tenido una ceremonia de adiós. Quería ir al hospital para morir, pero en Holanda el Alzheimer no es considerado un sufrimiento imposible. Así es que fue a Bélgica. El asunto con esta enfermedad es que uno puede decidir cuándo ha llegado el momento, pero si esperas mucho no puedes decirlo y la ley interviene porque hay que estar consciente. Para todos es una enfermedad imparable y dolorosa, pero para los escritores sin duda más porque la memoria y la imaginación son nuestras herramientas.

P. En Lluvia roja

reflexiona sobre lectores de un único libro sagrado y cómo su lectura equivocada puede desatar intolerancia y fundamentalismos.

R. Nosotros hemos tenido otro tiempo y hemos hecho la guerra a los otros, a los protestantes, a los musulmanes, a los judíos, pero ahora son ellos. Hemos pasado ese periodo de creer en la verdad de un único libro y condenar a los otros. El problema de este mundo es que no es sincronizado y ahora la gente de un libro tiene armas. Esto los budistas no lo hacen.

P. ¿Qué hacer entonces?

R. Esperar. Esperar mucho tiempo a que ellos se liberen como lo hicimos nosotros. Es como la quinta corona: pensar que el enemigo está dentro de nuestra sociedad. Nosotros ahora somos esa quinta corona, porque nuestra sociedad tiene mucho atractivo y es posible que otra generación de musulmanes reconozca eso, en este sentido somos un peligro para los fundamentalistas. Hay muchos europeos que piensan lo mismo respecto a los musulmanes, que ellos son la quinta corona para nosotros. El cambio tardará pero llegará. Es como el Siglo de las Luces. Como decía Spinoza, hay que mirar un poco las cosas con la vista larga, con perspectiva.

P. "El deseo del viajero es volver a ver el mundo que conoció, pero es imposible", escribe. ¿Qué lugares le gustaría volver a ver como los conoció?

R. Soy un holandés realista y sé que esa posibilidad no existe. Pero hay una cosa que tengo clara que no querría volver a ver: y ésa es la Holanda de los años cincuenta, provinciana y aburrida. Cuando los obispos tenían mucho más poder que ahora.

Cees Nooteboom también querría volver a ver la Menorca de su primera vez. Se levanta del asiento y sale al sol y a la brisa de su isla, para entregarse amable a las indicaciones del fotógrafo en aquel jardín donde aún están las dos palmeras que plantó hace más de treinta años. Un rincón, escribe, que está en el camino de la Luna, a la que hay que ver en mitad del silencio y cuando esté en lo más alto porque es ahí cuando baña todo el jardín en plata. "Y entonces, por un instante, uno se siente capaz de beber esa luz". Ocurre allí, en la casa del gran nómada de entre siglos marcada con el número 8 donde surgen, acaban y vuelven a nacer todos los caminos del mundo.

http://www.elpais.com/articulo/semana/escritor/fin/mundo/elpepuculbab/20090801elpbabese_3/Tes

DIEZ PREGUNTAS > A CLAUDIO QUINTEROS, ACTOR Y DIRECTOR DE TEATRO

Por Roxana Sandá

¿Por qué decidió dirigir obras como Nuestros padres y La Venus de las pieles, de Leopold von Sacher-Masoch, que reflejan mujeres esclavas o enemigas, pero nunca compañeras?
–Para que ese reflejo les haga ver que creo profundamente en las mujeres sexuadas, libres, amigas y compañeras.

¿Por qué decidió llevar al teatro la obra de Sacher-Masoch?
–Porque creo en el amor sexual por encima del sufrimiento en el amor.

¿Qué cree haber descubierto en el universo femenino que componen las tres hermanas de Nuestros padres?
–La obra, construida junto a Nayla Pose, habla de la fragilidad del ser ante un sistema desquiciado y perverso que destruye la dignidad tanto en las mujeres como en los hombres, sin diferencia de sexos.

¿Cuánto de usted se cruza en esa interpretación de relaciones amorosas atravesadas por la dualidad dolor-placer?
–No es una interpretación personal. La dualidad dolor-placer es un mecanismo instalado en el ser. Vea El problema económico del masoquismo de Sigmund Freud.

¿Cree que es necesario sexualizar la historia de la humanidad, como sostiene Deleuze al definir la obra de Sacher-Masoch?
–Sí, absolutamente. Sexualizar la historia de la humanidad es sexualizar nuestras vidas. Sin esa lectura se cae en un sinsentido y se omite el verdadero origen de los acontecimientos.

¿Cuál es esa búsqueda perturbadora que propone su espacio de investigación teatral, El Brío?
–Que usted haga estas preguntas, por ejemplo. Para reflexionar sobre el tema. La búsqueda del equipo no es perturbar como objetivo, en todo caso puede ser una consecuencia de los temas que abordamos, que lamentablemente aún siguen siendo tabú.

¿Qué momentos del erotismo llevado al teatro o al cine fueron disparadores clave en su carrera (y por extensión inevitable en lo personal)?
–Dos películas: Relaciones peligrosas y Ojos bien cerrados.

Mencione una/o dos actrices/actores-directores que influyeron en su mirada sobre el erotismo.
–Lynch, Franz Castorf, Pina Bausch.

Fueron memorables sus escenas erótico-masoquistas con Tina Serrano en Resistiré. ¿Cuánto juega la pulsión erótica en cada uno de los proyectos que encara?
–La pulsión erótica sanadora es el fundamento de cada proyecto.

¿En cuál de estas tres categorías encaja mejor?: Libertino.Perverso tímido.Oscuro irremediable.

–¡Ja!... ¡En todas! Soy tímido, oscuro perverso y libertino irremediable. ¿Su cosecha no tiene más categorías? Las espero.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-5079-2009-07-31.html

3.7.09

Sheila Acevedo se prepara para encarnar a Marilyn Monroe

Por Marilyn Ventura

El personaje controversial pero admirado de Marilyn Monroe será llevado a las tablas por el dramaturgo Juan María Almonte e interpretado por la comunicadora Sheila Acevedo.
El estreno se realizará el 26 de agosto en el Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo, donde se recrearán los más relevantes acontecimientos en la vida íntima de la mujer de mayor trascendencia en la historia del arte popular.
La actriz, bailarina y presentadora de televisión Sheila Acevedo, estará en el rol de la diosa de la pantalla, enfrentando el mayor reto que haya tenido en su carrera comunicacional.
Informaron que algunos de los aspectos de la vida de Marilyn Monroe escenificados en la obra son: su relación sentimental con el astro de beisbol Joe DiMaggio, con el dramaturgo Arthur Miller y los hermanos Robert y John Kennedy.
"El énfasis está en la lucha de la mística estrella por liberarse del personaje de la rubia sexy, en el que la encasillaron los estudios de Hollywood, y por lograr que le asignaran papeles que les permitieran desarrollar su arte", destacaron.
Sheila Acevedo, no sólo representará a la rubia platinada, sino también a todos los personajes que en la obra interactúan con ella. Le acompañará un grupo de destacados bailarines. Charlot, el célebre personaje inmortalizado por el genial Charles Chaplin, hará las veces de tramoyista.

Sobre la ficha técnica

El laureado pintor dominicano, Juan Mayí, está encargado del diseño de la escenografía de Marilyn Monroe; Patricia Ascuasiati, tiene a su cargo la coreografía; Juan García Durán, es el diseñador del vestuario; Giovanny Cueva, tiene a su cargo la luminotécnia, la fotografía de publicidad y la promoción de televisión.
El diseño del afiche es responsabilidad de Claudia López, quien está asesorada por Lucía Román. Pedro Fernández será el regidor de escena, Elaina Cruz está encargada del diseño del programa y Vicente Pelechano, de la edición del sonido.

Detalles sobre la actriz

Sheila Acevedo es graduada de la Escuela Nacional de Arte Escénico. Ha actuado en unas 20 obras de teatro. Es además bailarina, presentadora de televisión, locutora y cuentista.
Ha sido nominada en varias ocasiones tanto a los premios Micrófono de Oro como a los Casandra. Recientemente puso en circulación el libro “Cuentos Eróticos”.

Del autor y director

Juan María Almonte, durante 33 años se ha desempañado como dramaturgo, director artístico, actor y docente. Ha actuado en teatro, cine, radio y televisión, tanto en República Dominicana, como en Estados Unidos, Francia, Inglaterra, México, Cuba y Puerto Rico.
Ha sido reconocido como uno de los diez mejores actores dominicanos del siglo XX y uno de los mejores directores. Ha escrito y representado unas 20 obras de teatro, dirigido otras 20 y actuado en 35.

27.6.09

Taller de Teatro Erótico

El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.


21 de Abril de 2009

El próximo martes a las 19:00 comienza nuestro Taller de Teatro Erótico: "Transgresiones".

En este primer contacto de tres meses con el teatro erótico vas a experimentar sensaciones físicas basadas en métodos teatrales de escucha, de contacto y de expresión corporal, cuyos ejercicios serán enfocados a que adquieras la confianza y la soltura suficiente con tus compañeros para realizar un trabajo de texto mas profundo en los módulos posteriores.

Los siguientes tres meses vas a empezar a interpretar teatro clásico, a poner palabras complejas y sensuales a todos los conocimientos que has obtenido.

Tranquilo, Sade, Diderot, De la Fontaine...etc., te ayudarán a ello.

Y después el gran final, los siguientes tres meses vas a hacer un montaje teatral de escenas clásicas cuyo fin es hacer una representación en un teatro alternativo de Madrid.

Es un taller intenso el cual te va a dar las herramientas necesarias para liberarte y proporcionarte soltura a todos los niveles, piensa en ese pequeño punto exhibicionista que siempre te ha atraído...y actúa con nosotros.


¿Qué es Fetterati?

El término "Fetterati" describe a las personas que acuden a eventos públicos en busca del estímulo necesario para posteriormente disfrutar en privado.
Y precisamente eso es lo que Fetterati ofrece a sus visitantes. Un lugar donde explorar tus fantasías en la más estricta intimidad.
Un lugar donde tener todo lo necesario, no sólo para someter y/o someterte, sino para que además la experiencia sea inolvidable.
En definitiva, un lugar donde desear y ser deseado en un entorno alternativo.


El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.

Federico García Lorca

22.6.09

Verdú conquista a Coppola

El 'genio' quería a la española de rasgos afilados. y ella atravesaba una racha de fortuna. así surgió el flechazo entre 'el padrino' y maribel. El resultado: 'TETRO', Una tragedia familiar ambientada en Buenos Aires que se estrena el próximo viernes. la relación: tan cálida, que se nota fácilmente en estas páginas.

Por qué Maribel Verdú es la persona que en más ocasiones me he encontrado en la calle en los últimos años? Hay diversas teorías: una, corroborada por ella misma, es la que sostiene que Maribel es una gran zascandila y le encanta Madrid, pasear, comprar, comer y cenar en restaurantes; otra, en la que sorprendentemente yo no había reparado y que ella apunta, es que tal vez el secreto de tanto encuentro se deba a que yo comparto esas mismas aficiones; la tercera, que nuestros encuentros se producen por pura chiripa. La pura chiripa existe, pero no lo explica todo. Ella es callejera, y como yo lo soy, logramos empequeñecer el tamaño de Madrid. De esta forma, llevamos pisándonos los talones 12 años, desde que nos presentara en el restaurante La Fuencisla el director Ricardo Franco. El motivo de aquella comida, en la que también estuvo Luis Alegre (el Pepín Bello del cine español) y el actor Antonio Resines, fue la voluntad de Franco de agradecer a Muñoz Molina un artículo elogioso que publicó en este periódico sobre La buena estrella. Maribel llegó cuando ya estábamos todos sentados. Fue directa a Antonio, le abrazó cálidamente y le dijo: "No sabes lo que me gustó tu artículo, lo único que dio pena fue que hablaras de todo el mundo menos de mí". El reproche fue tan sincero y poco agresivo que se diluyó pronto en el curso de la conversación. Sólo quedó en la mente del escritor el convencimiento de que, en efecto, debía haberla nombrado. El personaje de "la tuerta" fue uno de esos papeles que subrayaron sus cualidades de actriz dramática.


Por Gregorio Belinchón

Verdú conquista a Coppola
VIDEO - ELVIRA LINDO JORDI MINGUELL LUIS ALMODÓVAR A.DE LA RUA - 19-06-2009
Maribel Verdú charla con Elvira Lindo sobre su trabajo en 'Tetro', la nueva película de Francis Ford Coppola. Adelanto en vídeo del reportaje de EL PAÍS SEMANAL del domingo 21 de junio - ELVIRA LINDO JORDI MINGUELL LUIS ALMODÓVAR A.DE LA RUA

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Maribel Verdú

A FONDO
Nacimiento: 02-10-1970 Lugar: (Madrid)
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Francis ford Coppola

A FONDO
Nacimiento: 07-04-1939 Lugar: (Detroit - Michigan)
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�Yo puedo ser viejo, pero En mí sigue viviendo el joven al que hieren las críticas�(COPPOLA)

�Maribel Tenía el papel más difícil de todos, pero salió triunfante, es maravillosa� (COPPOLA)

�En el rodaje iba dando besos y abrazos, y los americanos me miraban desconcertados�(MARIBEL VERDÚ)

�¿Qué hago yo en los ángeles? Necesito estar rodeada de la gente que me quiere�(MARIBEL VERDÚ)
Esta anécdota podría definir cuál ha sido la naturaleza de la relación que el espectador español ha tenido con Maribel: se trata de alguien tan familiar desde que irrumpiera en la pantalla a los 13 años, que en ocasiones, injustamente, no se ha reparado en su trabajo. Como alguien cuya presencia se diera por supuesta. No es sólo que la hayamos visto literalmente crecer, sino que su temperamento alegre, tendente a acortar distancias, desprende, más que el halo misterioso de las divas, esa especie de mantra que las personas de sonrisa inmediata llevan escrito en la cara: "Es fácil llevarse bien conmigo".

Maribel es fácil. Y eso favorece el ambiente, loco y risueño, que se ha generado en este estudio de fotografía de una callecita popular del barrio de Ciudad Lineal. El último sitio en el que cualquiera esperaría tener un encuentro con uno de los santones de la dirección cinematográfica, Francis Ford Coppola, que ha venido a promocionar su última película, Tetro. Francis, sin más. Aquí es Francis. Y Francis, animado por el fotógrafo Jordi Socías, se ha calzado un sombrero panamá que acentúa esos rasgos imponentes que sus abuelos le dejaron como herencia italiana, y camina cómicamente de un lado a otro del teatrillo que le han montado. Coppola obedece divertido. Francis-Francis, como lo llama Maribel, repitiendo invariablemente su nombre.

-Es un encanto -dice-, siempre educado. Educado con cualquiera. Ya quisieran muchos. Me tuvo un mes en su casa de Palermo (Buenos Aires) y sólo puedo decir cosas buenas de cómo me trataron él y su mujer, Eli. Cenaba con ellos, nos bañábamos en la piscina, teníamos una convivencia real. Sólo que a veces me estallaba la cabeza del enorme esfuerzo que tenía que hacer con el inglés y me retiraba a mi cuarto sin salir ni a cenar porque no podía más.

-Me sorprendió tu inglés. Sobre todo, suena muy natural, con un suave acento español; cuando nuestro acento no es fuerte, a ellos les resulta muy agradable.

-Yo no sabía nada de inglés, vaya, lo que aprende todo el mundo en el colegio, y siempre he sido muy vaga para los idiomas, así que, cuando me llamó mi representante a México para que me acercara a Guatemala porque Coppola quería conocerme, le dije, no, dile que no. Además, me parecía un lío, estaba en plenas vacaciones, me daba corte, no podía expresarme como yo soy... Pero él insistió, insistió tanto, que fui a verlo. Lo curioso es que en ningún momento me dijo lo que quería de mí, aunque me confesó luego que, a partir de ese momento, supo que yo sería la chica de la película. Total, que empecé a darle duro al inglés. Tanto, que, cuando finalmente viajé a Argentina para preparar la película, él me dijo [se ríe]: "Ahora el problema va a ser que sabes demasiado". Y, de hecho, en algunos momentos me corregía porque quería que sonara más española, que intercalara expresiones en español. Pero no puedo más que sentirme agradecida porque ha ejercido sobre mí una especie de paternidad.

Paternidad profesional la de Coppola, sí, pero, por lo que aprecian mis ojos, cargada de emoción erótica. De hecho, cuando Socías le indica a Maribel que se siente en las rodillas de Francis como se sentaría una hija encima de su padre, se puede percibir una reacción de ironía general en el ambiente. No es la mirada de Coppola la de un padre, es la de un hombre de setenta años que tiene en sus brazos a una mujer que le gusta mucho. Maribel se sienta en sus piernas sin barrera alguna. No hay pudor, sino una franqueza física que es, tal vez, lo que la convirtió desde la adolescencia en una actriz que despertaba pasiones eróticas. "Claro que no me ha importado nunca desnudarme, si no lo hubiera hecho hubiera perdido mis mejores papeles. Fui mucho más precoz en el mundo de la ficción que en la realidad. Eché un polvo en el cine a los 14 años, mucho antes de hacerlo de verdad. Me enseñó Ricardo Franco, que para mí ha sido mi gran amigo en este mundo. Imagínate a Ricardo, con lo pequeño que era, subido encima de un enorme Fabio Testi, indicándome cómo me tenía que mover. Ricardo fue mi amigo más especial; su muerte y la de mi abuela han sido los momentos más tristes de mi vida".

El estilista José Juan Rodríguez, que lleva trabajando para ella más de una década, y yo observamos la escena divertidos. Francis-Francis y Maribel entonan ahora un bolero que alguien ha hecho sonar por los altavoces. El papel de un estilista en la vida de una actriz que tiene un nivel de exposición pública como el de la Verdú es fundamental. Lejos de ser un capricho de una estrella, se trata de aligerar esa pesada rutina que consiste en vestirse adecuadamente para alfombras rojas y apariciones públicas. "Maribel", dice José Juan, "se ha convertido en la mujer estilizada y elegante que es. Me acuerdo (se ríe) de cuando salía en la película de Bigas Luna, con toda esa carnalidad incontenible. Era una joven de barrio, con aquella melena rizada siempre despeinada y una manera de vestir muy pintona, muy de la época. Con el tiempo, entre los dos, hemos ido puliendo esa imagen y ahora las firmas se matan por vestirla. Es una de las más elegantes. Tendemos a la naturalidad, se ve mucha laca por esas alfombras rojas. Ja, ja, ja...".

Coppola canta entonado y presumiendo de español Bésame mucho. Maribel hace lo propio besando la frente del director de El?Padrino. Al día siguiente, cuando estemos comiendo en un restaurante ella y yo a solas, me confesará que lo que más le costaba entender de los estadounidenses que trabajaban en el rodaje era la manera absolutamente distinta con que ellos entienden la cercanía física. "En esto excluyo a Francis, al que se le nota su ascendencia italiana, pero los otros... Yo iba dando besos y abrazos a los compañeros del equipo porque he trabajado tantas veces en Argentina que allí me conoce todo el mundo, y los americanos me miraban desconcertados". Resulta evidente que su temperamento, en absoluto reservado, conecta mejor con los caracteres latinos. México, por ejemplo, a raíz del rodaje de Y tu mamá también, se ha convertido en el país adonde regresa todos los años de vacaciones.

Al director mexicano Alfonso Cuarón llegó por la recomendación de Fernando Trueba, y a Coppola, a través de la de Cuarón, aunque también es probable que el director americano la viera en El laberinto del fauno, como la vi yo, en un cine lleno, en Nueva York. Sociable y poco dada a la reclusión en los rodajes, su manera de trabajar se ve afectada por el ambiente que perciba a su alrededor mientras actúa. Fernando Trueba, que la ha visto crecer en todos los sentidos, recuerda a aquella Maribel de 15 años que protagonizó El año de las luces: "Era ya increíble, muy seria en el trabajo, perfeccionista, perfecta. No fallaba nunca un diálogo, ni una posición. Mecánicamente, parecía una actriz que hubiera hecho más de cien películas. Pero, sentimentalmente, te ofrecía sutilezas, tenía una mirada tremenda, de esas que te piden un primer plano. En Belle époque, Azcona y yo escribimos un personaje pensando en ella; era un personaje casi de comedia italiana, y en ese registro también es grande. Como compañera es un encanto, siempre sonríe, da gusto. Sólo se le tuerce el gesto cuando percibe algún tipo de maldad en el entorno".

La sesión de fotos se da por concluida y hacemos ahora nuestro particular posado con el director, que consiente en verse abrazado y fotografiado por unos y por otros, que baila (al menos conmigo), que canta, que se deja querer. Está contento, aunque hoy no haya comido como al señor Coppola le gustaría. Esa alegría está relacionada con el cariño con que su anfitriona lo está manejando. Maribel se lo llevó el primer día a comer a La Ancha, donde dio cuenta de tortillas y croquetas. Por la noche le invitaron a tapear en un garito flamenco, Cardamomo, en el barrio de las Letras.

Mientras el director se salta su sagrada comida, su señora, Eleanor, Eli, se deja invitar por este periódico para charlar sobre su libro de memorias. Más tarde, cuando lea el velado reproche que la compañera del genio dejó caer en la entrevista ("Con Francis no hablo de mi trabajo. Con él siempre se habla del suyo"), no podré contener la risa: mi conversación con Coppola no llega a ser tal, se trata más bien del monólogo de alguien tan sumido en su mundo que, como respuesta a mi primera pregunta, "¿por qué ha tardado tanto en escribir un guión original?", se lanza a narrar sin pausa su procelosa vida profesional. Casi no caben más preguntas. Eso sí, lo hace con una mezcla tal de generosidad, necesidad de ser comprendido y egolatría, que sería malvado discernir en qué porcentaje conviven cada uno de estos elementos de su discurso.

-Sencillamente, la vida me llevó por otros derroteros. Yo quería escribir mis propios guiones, hacer películas independientes, pero en los estudios nadie estaba interesado. Había escrito ya algún guión, tenía fama de joven brillante, pero aún me pregunto por qué me eligieron a mí para dirigir El Padrino. Yo creo que como no se había hecho una película de gánsteres en mucho tiempo, era un género que se consideraba desfasado, y los grandes directores no se mostraron interesados. Por otra parte, yo les salía mucho más barato [el relato de sus desacuerdos con los estudios acerca de la luz, el reparto y la concepción artística de la película forma parte de la historia del cine]. Nadie se esperaba el éxito que tuvo. Puedo decir que ha sido mi único éxito inmediato. Después quise volver a mi vocación inicial, la de dirigir historias más personales, y ahí vino La conversación, pero los estudios volvieron a desviarme de mi camino pidiéndome la segunda parte de El Padrino. Nunca pensé que debiera haber una segunda parte, y menos, una tercera. Para mí era una historia zanjada con la primera. Por otra parte, si me hubiera conformado con el dinero que gané y lo hubiera invertido sensatamente, tal vez hubiera podido encauzar mi trayectoria, pero fui ambicioso y quise crear una gran productora y me embarqué en comprar unos estudios. El resultado es que me arruiné. Así que, como tenía una familia que mantener y una deuda enorme con los bancos, la vida me arrastró a dirigir grandes películas. Por fortuna, mi mujer siempre me ha apoyado en todos los líos en los que me he metido. Aunque a veces esos líos me han salido bien, como la producción de vinos. Desde que yo empecé con los viñedos hasta ahora, la concepción que los americanos tenían del vino ha cambiado. Ahora el vino se considera una bebida cool y saludable.

-¿Y la crítica [se lo pregunto sabiendo ya que la crítica de Tetro no ha sido buena] distingue entre esos dos Coppolas que hay en usted?

-Ah, la crítica. La crítica es en mi país como dos partidos políticos. Uno conservador, que sólo quiere que se produzca el tipo de películas que gustan a los estudios; el otro, más progresista, que acepta el cine de autor. Yo no los entiendo. Siempre hay una especie de controversia en torno a mí. Se pasan la vida recordándome que yo fui el gran director de El Padrino, de Apocalypse Now... ¡Y lo irritante es que Apocalypse Now tampoco les gustó cuando se estrenó! Por fortuna, a veces el público se revela contra la imposición de la crítica. A mí me ha salvado el hecho de que la gente ha seguido yendo a ver mis películas. Ahora mismo, cuando Tetro se estrenó en Cannes, los críticos dijeron que la gran acogida de la película se debió a que el público quiere a Francis, no a los méritos de la película en sí. ¡Pero eso no es cierto!

En ese momento, maribel, vestida ya de calle, cruza por delante del sofá donde mantenemos la conversación.

-¡Maribel! -la llama Coppola- Maribel, ¿le puedes contar, por favor, cómo recibió el público la película en Cannes? Cuéntaselo. ¿Cuánto tiempo estuvieron aplaudiendo, 10 minutos?

Hay una sorprendente vulnerabilidad en el tono, algo infantil en la manera en que pide ayuda a su actriz. Éste es uno de esos momentos en los que merece la pena estar presente; la prueba de que ni los años ni la gloria protegen contra las malas críticas. "Yo puedo ser viejo, dice, pero dentro de mí sigue viviendo el joven al que hieren las críticas crueles". Entonces, Maribel, al rescate, habla de esos 15 minutos en que los admiradores del viejo director ovacionaron una película bella en factura, pero que los críticos han considerado pretenciosa y argumentalmente absurda. Quién sabe si, como él afirma, dentro de 10 años, la crítica le concederá a Tetro lo que ahora le niega.

-¿Por qué me atacan? no lo sé. Todas mis películas han ido envueltas en polémica. Es mi sino. Está claro que no juzgan la película, me juzgan a mí. Ellos consideran que es más noticia escribir que un tío como Coppola ha fracasado en Cannes que escribir que ha triunfado. También es más socorrido comparar mi última película con la que dirigí hace 40 años. Me gustaría que la crítica me iluminara, que me dijeran en qué creen ellos que puedo mejorar. Pero no, ellos me comprenden mejor cuando les hablo con el lenguaje de las grandes producciones.

-Y el hecho de elegir Buenos Aires... Porque lo cierto es que Buenos Aires y Nueva York tienen un aire muy familiar.

-Necesitaba un sitio barato donde poder rodar. Europa, imposible, por el euro. Así que Buenos Aires, es verdad, comparte con Nueva York su herencia italiana, es una ciudad preciosa, se come bien, se rueda barato. En mi país es imposible hacer películas así. Ustedes tienen ministro de Cultura, apoyan la cultura, ofrecen subvenciones, tienen acuerdos con la televisión. En mi país no existe nada de eso [es irónico, no sabe la cantidad de críticas que generan en España las ayudas al cine]. Y para mí, hacer películas siempre ha sido algo más que un negocio.

-Esta película es una tragedia familiar. La insoportable sombra que un padre que fue un músico célebre ejerce sobre los hijos... Su padre, Carmine Coppola, también fue un músico relevante.

-Bueno, escribiendo ficción siempre se descubren cosas sobre uno mismo, pero, obviamente, ésta no es la historia de mi vida. Mi padre, por ejemplo, pensaba que entre mi hermano y yo, yo era el menos dotado para estudiar, pero mi padre era un hombre comprensivo, nada que ver con el padre de Tetro, era un hombre excepcional, muy culto, aunque no había tenido suerte en su profesión. Curiosamente, cuando yo empecé a escribir guiones y a dirigir le fui proporcionando trabajo; eso le ayudó a realizar sus sueños y a ganar el Oscar por la música que compuso junto a Nino Rota para la segunda parte de El Padrino.

-Y en cuanto a sus hijos... Hay algún tipo de rivalidad...

-Yo considero que es lógico que mis hijos trabajen en el mundo del cine porque es allí donde se criaron. Yo no quise separarme de ellos mientras rodaba, así que crecieron como en un circo, de un lugar a otro. Hasta estuvieron conmigo en la selva cuando rodamos Apocalypse Now. Eché mano de ellos para que hicieran pequeños papeles desde que eran bebés. Crecieron en ello, es su universo natural.

-Y de nuestra Maribel...

-Maribel es... Tenía el papel más difícil de todos, pero salió triunfante, es maravillosa.

Lo que coppola ve en ella queda dicho en la película, cuando el personaje de Tetro le dice a su hermano: "Eh, ¿qué te parece? ¿No te recuerda a Ava Gardner?".

El tiempo se ha terminado. La troupe de asistente, representante, actriz y el gran Coppola ha de partir para otra entrevista. "¿Por qué tenemos que irnos?", dice el director señalándome, "con ella me sentía a salvo". Tan ensimismado como encantador, tan capaz de hablar de sí mismo durante media hora como de hacerte un comentario amable sobre la ropa que llevas puesta. El ególatra afectuoso, el monologuista cercano.

Dos días después, Maribel y yo nos citamos en un restaurante de Malasaña donde se deja ver a menudo. Su marido, Pedro Larrañaga, empresario teatral, tiene la oficina cerca, y son habituales del menú. De hecho, hoy, Pedro nos saluda desde otra mesa. Los clientes la reconocen, la miran, pero la naturalidad que desprende la artista se contagia en el ambiente y, casi enseguida, se convierte en una más del local.

-Sí, la popularidad es algo que hay que relativizar. Yo no podría dejar de llevar la vida que me gusta. Sólo me pongo literalmente enferma cuando veo que alguien me graba con el móvil. Mis compañeros del teatro (Aitana Sánchez Gijón, Pere Ponce y Antonio Molero) lo saben, saben que me pongo de mala leche y que no lo tolero.

-Pero habitualmente se te ve relajada... Con capacidad de vivir tu vida.

-Es que ésa es mi prioridad, por eso no he podido irme a vivir a Los Ángeles, por ejemplo. ¿Qué hago yo allí? Necesito estar rodeada de la gente que me quiere.

-Porque películas allí te han ofrecido...

-Sí, claro, americanadas me ofrecen, pero eso no me aporta nada.

-Con lo cual, has tenido la suerte de que han sido los directores los que han llamado a tu puerta.

-Yo no sé ofrecerme. También he pasado mis tiempos de sequía, por ejemplo, antes de que Guillermo del Toro me ofreciera El laberinto del fauno. Fueron dos años. Me llegaban guiones, pero no me gustaban. Alguna vez sentía inquietud por no trabajar, pero mi marido me ayudó mucho a que supiera esperar. Así que esperé, y la película de Guillermo llegó en Reyes, como un regalo de Navidad. Puede que en otro momento de mi vida el trabajo fuera mi prioridad, tal vez por eso hacía una película detrás de otra, pero ahora no lo es. Y que conste que cuando me interesa un guión me entrego como una leona, pero vivir es lo fundamental, y España me encanta. Pasear por Madrid, ir escuchando música por la calle...

-¿Qué llevas? -le pregunto señalándole la BlackBerry.

-Ah, de todo, soy muy ecléctica, AC/DC, Mika, Chopin, Aretha Franklin...

-Comer fuera...

-Comer y cenar fuera. Entre otras cosas porque no sé hacer ni un huevo frito. Debería, pero no sé. Me encanta comer, me encanta comerlo todo con mayonesa, especialmente la mayonesa Calvé [se ríe]. Yo como lo que quiero, bebo, fumo, aunque no demasiado. Y me encuentro mejor ahora que cuando tenía veintitantos años y salía en todas las listas de mujeres más deseadas. Ahora gusto más a los hombres de mi generación, me encuentro más hecha, los rasgos más afilados. Lo hablo a veces con Aitana, que siente lo mismo. Y disfruto al arreglarme, me gusta sentirme guapa. Si me ves así [señala su blusa, de una seda dorada] no es que me haya vestido para una entrevista, no. Yo disfruto con el simple acto de arreglarme.

-¿Y cuántas veces te preguntan por tu nulo interés en tener hijos?

-Ufff... ésa es la pregunta que me persigue. Yo no veo que a las madres les pregunten por qué quisieron tenerlos, así que yo no veo por qué tengo que dar explicaciones. No quiero tener hijos y ya está.

-Y, bueno, finalmente, ¿qué te queda de la película que has hecho junto a Coppola?

-En fin, yo sé que las críticas no han sido buenas, pero, si quieres que te diga la verdad, lo que más me importa es el proceso. ¡Claro que quieres hacer una gran película! Pero digamos que lo más importante para mí es rodar. Me encantan los rodajes.

-Y el teatro...

-Bueno, mi experiencia con esta obra de Yasmina Reza (Un dios salvaje) está siendo especial. Estamos tan enganchados a la camaradería que se ha creado entre los cuatro, que hemos alargado la función una temporada más. Nos cuesta dar la experiencia por terminada.

Sí, delante de mí tengo a una mujer sin ansiedad, o con un nivel de ansiedad insignificante para ser una actriz con cerca de los 40. Cuando tenía 13 años empezó a visitar castings acompañada por su madre y a espaldas de su padre, y cuando se vio por primera vez en un rodaje pensó: "Éste es mi mundo". Su naturalidad (que constato cada vez que me la encuentro callejeando) y la frecuencia con la que su sonrisa nos ha acompañado durante todos estos años ha despertado una admiración entregada del público, pero un reconocimiento tardío por parte de sus compañeros de profesión. Aunque ella, sin agobios, sin perder la cabeza, simplemente, con el fruto de su trabajo y un talante de antiestrella, se ha ido colocando en películas notables y en interesantes producciones extranjeras. Para la profesión sigue siendo Maribel, a secas. "Nunca pensé en ser otra cosa", me dice, "eso sí, me hubiera gustado tener una licenciatura en alguna filología, algo que me confiriera un atractivo intelectual".

Pero, en el fondo, no es algo que le quite el sueño. Ha nacido para disfrutar de la vida. No tiene reservas. Bueno, sólo una. Cuando le pregunto cuál es ese perfume que lleva y que nos ha estado envolviendo durante toda la comida, me escribe el nombre en un papel, y añade: "Pero, por favor, no lo escribas ni lo digas, que hace años me hiciste la misma pregunta y lo escribiste en un artículo. Aquél no me importaba compartirlo, pero éste es tan especial que prefiero reservármelo".

Huele a tocador antiguo, a limpio, a dama de otra época, a polvos de talco, a niña que juega con los frascos de colonia y las pinturas de su madre. Sí, es un perfume tan evocador, que una vez que me lo compro y me lo pongo (esa misma tarde), varias personas me preguntan por él. Y yo, leal a su secreto, contesto: "Huelo a la Verdú".

29.5.09

Andrea Estévez abre su ropero

Ropa que brilla

La ex chica Playboy, que el año pasado participó en Patinando por un sueño, nos recibió en su casa para contarnos cómo arma su look. Andrea nos sorprendió con una colección de prendas brillantes, mucho color, pedrería y transparencias. No te pierdas este video.


Andrea Estévezes la morocha que hace un tiempo salió en la tapa de Playboy y dejó a medio país con la boca abierta. Escultural, simpática y sexy por los cuatro costados, tiempo después la vimos deslizarse por el hielo de la pista de Marcelo. Es que la chica es una bailarina

profesional, que se formó en Argentina y Estados Unidos, y Tinelli la convocó para que participara en su programa. Ahí saltó a la masividad y después las ofertas de trabajo no pararon. Hizo teatro de revistas, shows y desfiles. La gente no para de saludar a esta Miss Argentina que aún no puede creer qué implica ser famosa.

Como buena profesional, Andrea Estévez nos recibió en su casa preparada para mostrarnos cada una de sus prendas y para hablar de lo que más nos gusta a las mujeres: la moda. Mirá su ropero y animáte a copiarla


- ¿Cuál es tu debilidad en materia de ropa?

Mi debilidad en materia de ropa es todo. Amo la ropa, los accesorios, los zapatos, las carteras. Soy una perdida con mi sueldo. Pero hay algo que no puede faltar en mi placard, así sea que uno se ponga un jean o algo más informal o bien se vista un poquito más, es la prenda que te termina de vestir, es una buena chaqueta de cuero, es eso lo que no puede faltar en mi placard así que verán que tengo variedades de colores. Y ya tengo pensaditas dos o tres más colores que quiero también así que próximamente se incluirán en el placard.

-¿Te gusta ir a desfiles de moda?

Me gusta mucho ir a desfiles de moda, los disfruto. Tuve oportunidad de ir a varios. Desde 2001, que salí Miss Argentina me tocó desfilar y lo disfruto desde los dos lugares: mirar y, por supuesto, estar arriba de la pasarela. Sí realmente, es un evento que me gusta. Está todo relacionado con lo que es la moda y las tendencias y eso es lo que me atrae y disfruto cada instante.

- ¿Cómo te preparás para una noche especial, para seducir a tu pareja?

Soy de usar lencería erótica, me encanta, me gusta mucho. En realidad no me gusta y no comparto lo que son los disfraces, me parece muy gracioso. No me gusta ni para mí ni para la persona que esté conmigo porque es imposible remontar algo sensual desde ese lugar. Pero sí me gusta la transparencia, me gusta el encaje. Me parece que hay que tener en el placard una prenda que sea para esa noche especial con quien vos quieras que sea y en mi placard no falta, al contrario, te diré que tengo muchas prendas y algunas fueron regalos y fueron disfrutadas en un muy buen momento.

Zapata y Guillén, lesbianas cachondas en obra de teatro

En “Espina y Flor” Maya Zapata y Francesca Guillén actúan como dos personas que viven el amor sin temor a los estereotipos

Aunque las actrices Maya Zapata (1981) y Francesca Guillén (1977) no se atrevieron a darse un beso con humedades y todo para la portada de KIOSKO, se acercaron lo suficiente intentando demostrar que eso de “lesbianas cachondas y sensuales” es un papel que les va de maravillas cuando están a punto de estrenar la obra de teatro Espina y flor.

Como Madonna y Britney Spears en MTV, como las veteranas Rebeca Jones y Jacqueline Andere en la recientemente estrenada Entre mujeres, las jóvenes actrices mexicanas sellarán con sus labios el amor erótico entre Alexa y Lirio, una pareja que en la obra escrita por Raúl Zermeño vive el amor sin temor a los estereotipos. “Somos una pareja lesbiana absolutamente amorosa, sensual, erótica, cachonda”, recita Guillén quien parece enlistar todos adjetivos del diccionario sin encontrar uno que abarque a los personajes.

Maya Zapata no duda. Va sobre el libro de Simon de Beauvoire. Lo abre.

Lee las dos líneas subrayadas en La mujer rota. Se ríe a carcajadas. Lo vuelve a leer. Ríe más fuerte. No se detiene. Se ríe, dice, porque es verdad: “En la mayoría de los hombres dormita un adolescente nada seguro de sí mismo”, según escribe Beauvoire.

Con pretexto del próximo estreno de la obra Espina y flor, Zapata y Francesca Guillén abrieron algunos libros que hablan, igual que la obra, sobre el amor y la sensualidad sin bordes. Dato importante: sus personajes

La carne es sustancial en Espina y flor —que se estrenará el 10 de junio en el Teatro Helénico.

Además de Alexa y Lirio, el cuadro se completa con otras dos parejas reunidas para jugar una especie de gallinita ciega sensual: intentan reconocer a sus respectivas parejas con los ojos vendados y a través del tacto.

“Punzocortante”. Así define Francesa Guillén a Espina y flor, cuyas funciones serán los miércoles. “Descorazonada”, matiza Maya Zapata. En todo caso, la anécdota de este texto “ríspido” lleva la semilla del dolor: “El amor —dice Maya— es un sentimiento revolucionario y, como toda revolución, es dolorosa; así pasa en una sociedad y también en un cuerpo”.

Pero no sólo el dolor sino incluso la muerte, según El amor en los tiempos del cólera. Francesca Guillén lee en la novela de Gabriel García Márquez: “Habían vivido juntos lo bastante para darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte”.

La cita coincide en más de un sentido con lo planteado en la obra. Francesca lo explica: “Cuando el amor se vuelve tan profundo llega a matar al otro porque da por hecho que se conocen y la continuidad del día a día los lleva a la muerte. La primera vez que leí Espina y flor me dejó triste y con la sensación de que todo estaba perdido”, dice la actriz.

Este sentimiento proviene, opina Zapata, de una pregunta fundamental que se repite a lo largo del texto: ¿La pareja todavía funciona tal y como está concebida en la actualidad?

No se trata, ni siquiera, de una cuestión de sexos o diversidad. En la obra, ellas interpretan a una pareja lesbiana supuestamente feliz que de pronto se tropieza con sus propios errores.

“Hay una incompatibilidad que no nace de la diferencia de sexos sino de una enfermedad que flota en el aire, que no es la influenza ni se previene con tapabocas. Es una enfermedad provocada por el caos de esta sociedad estresante y demandante en la que todos buscamos una pareja para que sea nuestro doctor y nos cure”, analiza Zapata.

Quizá por eso mismo, ella se rió tanto con las líneas de Simon de Beauvoire:

“Es que los hombres no se han permitido crecer y llegan a una falsa vejez.

“Todo el tiempo están tratando de recuperar a su madre, quieren que sus parejas sean la madre de su infancia.”

28.5.09

Son lesbianas amorosas, sensuales y eróticas en “Espina y Flor”

(EL UNIVERSAL).- Aunque las actrices Maya Zapata (1981) y Francesca Guillén (1977) no se atrevieron a darse un beso con humedades y todo para la portada de la sección KIOSKO de EL UNIVERSAL, se acercaron lo suficiente intentando demostrar que eso de “lesbianas cachondas y sensuales” es un papel que les va de maravillas cuando están a punto de estrenar la obra de teatro “Espina y Flor”.



Como Madonna y Britney Spears en MTV, como las veteranas Rebeca Jones y Jacqueline Andere en la recientemente estrenada "Entre mujeres", las jóvenes actrices mexicanas sellarán con sus labios el amor erótico entre Alexa y Lirio, una pareja que en la obra escrita por Raúl Zermeño vive el amor sin temor a los estereotipos.



"Somos una pareja lesbiana absolutamente amorosa, sensual, erótica, cachonda", recita Guillén quien parece enlistar todos los adjetivos del diccionario sin encontrar uno que abarque a los personajes.


Maya Zapata no duda. Va sobre el libro de Simon de Beauvoire. Lo abre.


Lee las dos líneas subrayadas en "La mujer rota". Se ríe a carcajadas. Lo vuelve a leer. Ríe más fuerte. No se detiene. Se ríe, dice, porque es verdad: "En la mayoría de los hombres dormita un adolescente nada seguro de sí mismo", según escribe Beauvoire.


Con pretexto del próximo estreno de la obra "Espina y flor", Zapata y Francesca Guillén abrieron algunos libros que hablan, igual que la obra, sobre el amor y la sensualidad sin bordes. Dato importante: sus personajes


La carne es sustancial en "Espina y Flor" —que se estrenará el 10 de junio en el Teatro Helénico.
Además de Alexa y Lirio, el cuadro se completa con otras dos parejas reunidas para jugar una especie de gallinita ciega sensual: intentan reconocer a sus respectivas parejas con los ojos vendados y a través del tacto.


"Punzocortante". Así define Francesa Guillén a "Espina y flor", cuyas funciones serán los miércoles. "Descorazonada", matiza Maya Zapata. En todo caso, la anécdota de este texto "ríspido" lleva la semilla del dolor: "El amor —dice Maya— es un sentimiento revolucionario y, como toda revolución, es dolorosa; así pasa en una sociedad y también en un cuerpo".


Pero no sólo el dolor sino incluso la muerte, según "El amor en los tiempos del cólera". Francesca Guillén lee en la novela de Gabriel García Márquez: "Habían vivido juntos lo bastante para darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte".


La cita coincide en más de un sentido con lo planteado en la obra. Francesca lo explica: "Cuando el amor se vuelve tan profundo llega a matar al otro porque da por hecho que se conocen y la continuidad del día a día los lleva a la muerte. La primera vez que leí ‘Espina y Flor' me dejó triste y con la sensación de que todo estaba perdido", dice la actriz.


Este sentimiento proviene, opina Zapata, de una pregunta fundamental que se repite a lo largo del texto: ¿La pareja todavía funciona tal y como está concebida en la actualidad?


No se trata, ni siquiera, de una cuestión de sexos o diversidad. En la obra, ellas interpretan a una pareja lesbiana supuestamente feliz que de pronto se tropieza con sus propios errores.


"Hay una incompatibilidad que no nace de la diferencia de sexos sino de una enfermedad que flota en el aire, que no es la influenza ni se previene con tapabocas. Es una enfermedad provocada por el caos de esta sociedad estresante y demandante en la que todos buscamos una pareja para que sea nuestro doctor y nos cure", analiza Zapata.


Quizá por eso mismo, ella se rió tanto con las líneas de Simon de Beauvoire:
"Es que los hombres no se han permitido crecer y llegan a una falsa vejez. Todo el tiempo están tratando de recuperar a su madre, quieren que sus parejas sean la madre de su infancia", remata.


Diario Rotativo de Querétaro

25.5.09

El regreso de un señor trovador

Luis Eduardo Aute. Cantará en Montevideo en dos únicas funciones, el 29 y 30 de mayo


ALEXANDER LALUZ

El 29 y 30 de mayo, Luis Eduardo Aute vuelve a Montevideo para presentar Memorable cuerpo. Es su última y muy lujosa producción: una caja con siete discos más un DVD y un libro, que repasa una porción amplia de toda su obra musical.

Este regreso será al Cine Teatro Plaza, el mismo escenario que lo recibió en 2007. Allí volverá a interpretar esas piezas que merecerían, y con justificada razón, etiquetarse como "canciones de siempre". Versos, músicas, imágenes, búsquedas interiores que vuelven una y otra vez a la voz de su autor. Un hombre que promedia los sesenta años, y luce, en estampa, arte y pensamiento, también "como siempre".

Ese repertorio que se canta ya de memoria (tanto Aute como su público, que se cuenta en números de varias, varias cifras), tiene desde este año un nuevo envase: la lujosa caja de Memorable cuerpo. Los siete CD revisitan con nuevos sonidos las viejas canciones (más de cien). El DVD reúne imágenes de conciertos y entrevistas. Y, quizás no podía faltar, el libro: con textos y reproducciones de su también larga obra plástica. Este regalo ideal para fanáticos, sin embargo, está (casi) agotado, ya que fue una edición limitada, y no tuvo distribución en esta región. Pero para tranquilidad de ansiosos coleccionistas, seguidores incondicionales, hay algunos paliativos (o sustitutos menores) que sí llegarán a las orillas del Plata. Mientras tanto, las expectativas tienen un objetivo más cercano: los dos conciertos en el Plaza, donde tocará clásicos, algunos títulos nuevos, apoyado por un trío que hace mucho tiempo que sigue (y conoce muy bien) sus sinuosos itinerarios artísticos. En el piano estará Igor Tukalo, Antonio Tony Carmona se hará cargo de las guitarras (sí, el mismo que integra el grupo Ketama), y Cristina Narea, fina vocalista y compositora española.

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www.InfoSurHoy.com/sp/multimedia/ Al teléfono. La semana pasada, Aute estaba cumpliendo en Argentina con algunas de las fechas de esta larga gira latinoamericana que, luego de tocar el puerto de Montevideo, seguirá en España.

Imaginar la escena que se vivía el jueves, en horas del mediodía, en un conocido hotel de la capital porteña es muy fácil. Agendas abiertas, muchas llamadas telefónicas, cigarrillos, el almuerzo, más cigarrillos, más llamadas telefónicas. Tras un par de intentos frustrados, la llamada de El País finalmente entró. Aute estaba terminando de almorzar. Pero en tono de apurada sobremesa (los teléfonos le seguían sonando), habló muy generosamente de sus pasiones.

"En Montevideo voy a hacer una selección de las canciones que he compuesto en estos más de cuarenta años", dice. Será el mismo material que integra Memorable cuerpo, un título que homenajea a un libro de poemas eróticos de Paul Eluard, uno de sus poetas preferidos. "Esa caja aquí lamentablemente no se distribuye porque ya se agotó", y que incluye la serie de discos Autorretratos. "El volumen tres de esa serie -dice, casi como una forma de calmar el cuestionamiento previsible de algún fanático- es el que se va a distribuir aquí, si es que ya no ha llegado". Además, la caja de Memorable cuerpo "también tiene un DVD y hay un libro con una edición muy cuidada, muy bonita, con reproducciones de pinturas mías de estos más de cincuenta años que tengo en la plástica".

Este otro campo del arte es una de las pasiones que se cruzan, compiten y se complementan en la vida de Aute. Actualmente, "estoy exponiendo en la Real Academia de España una retrospectiva de toda mi producción, y reúne dibujos, pinturas, grabados, bronces. Es una exposición que ha girado por España y también llegó a América. Estuvo en la Habana, luego en Bogotá, Quito. Esa itinerancia tendría que haberse iniciado en Buenos Aires, pero una coincidencia de fechas con el montaje en Cuba, determinó que se postergara la llegada al Río de la Plata, cosa que sucederá el año que viene". Si bien esta muestra no llegó (todavía), su gira musical sí. Y en todas las ciudades en las que recaló, fue recibida con gran entusiasmo. "Vengo de Colombia", repasa. "Allí estuve en Medellín, Bogotá. En Argentina tengo cinco conciertos, y después sigue Uruguay y vuelvo a España, donde seguiré la gira. Más cerca de fin de año estaré de vuelta en Centroamérica, en el caso de que el virus famoso no esté".

Trovador. "La palabra cantautor es muy fea. Creo que trovador es mucho mejor", confiesa sin dar alambicadas explicaciones sobre su condición de compositor e intérprete. "Cantautor es un término que se importó de Italia hace muchos años y ahí se quedó. Pero no me gusta simplemente por una razón fonética", agrega.

Encontrada la definición más ajustada, Aute despliega generosamente su oficio, su sabiduría poética para tentar un breve análisis de la canción popular, la llamada canción de autor y su propia creación. "Toda canción es de autor. Detrás de toda creación hay alguien que tiene una mirada personal, un punto de vista distinto, una manera de entender la vida, el mundo, el demonio y la carne. Y la música y las letras son sus formas de manifestarlo". Y reconoce que "hay generaciones nuevas que están en la órbita de la `canción de autor`, tanto en España como en América Latina. Mucha gente joven que está escribiendo y componiendo muy bien en términos generales". De todo es amplísimo panorama, Aute hace una suerte de recorte, casi quirúrgico, para adjudicarle a los raperos un sitial de privilegio en esta expresión. "Ellos tiene textos enormes, la mayor de parte de ellos agresivos, pero que hacen un retrato crítico, con mucha crónica, de la realidad más inmediata". En su caso particular, ya es bien conocido: "el protagonista de mis canciones es el bicho humano. Ese extraño ser que está aquí solo, que se irá solo, que se hace preguntas y tiene que sobrevivir". Esa es la materia que pulsa en su poética musical, dando vida a mundos de gran intimidad, reflexión, y redescubrimientos.

El espíritu inicial
En los últimos años, este intérprete y compositor filipino-español, ha reeditado con nuevas versiones casi todas sus canciones. Una muestra de ello es la reciente edición de Memorable cuerpo, o la conocida serie Auterretratos. "El motivo para estas reediciones -confiesa Aute a El País- es bastante banal. Y si pudiera regrabaría todo. Hay muchas canciones de mi primera época que todavía están en vinilos y mi propósito es tener todo en un mismo soporte". Además, "muchas de esas canciones se grabaron sin que yo tuviera todo el control de la producción. Algunas canciones intimistas se editaron con arreglos para grandes orquestas, y algunas de ellas tenían muy poco que ver con esas sonoridades. Era una moda, y yo no lo controlaba". El otro motivo para este proyecto de revisión es que "ahora yo soy el productor financiero de estas ediciones. De todos los discos anteriores el propietario es la compañía discográfica. Y esas empresas luego se disuelven, pactan con otras, y uno se encuentra con canciones propias mezcladas en repertorios absolutamente inverosímiles. Al ser el propietario de la producción ese panorama cambia por completo". La apuesta, sin duda, le está dando la oportunidad de reapropiarse de un lenguaje, una estética únicas.


El País Digital