16.3.09

Taller de Teatro Erótico


El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.


26 de Marzo de 2009 (7:30 - 11:00 Hrs)

Esclavo soy, y esclavas son mis horas, del arbitrio y afán de tu deseo, pues vanas son las horas de mi vida en que tú no requieres mis servicios.

No me atrevo a llamar lenta la espera cuando miro el reloj mientras te aguardo.

Ni a juzgar amargas tus ausencias cada vez que despides a tu siervo.

Ni inquiero con preguntas recelosas: dónde estás, qué haces o discurres.

Melancólico esclavo, en nada pienso salvo en ti, y en la ventura de otros..."


William Shakespeare



Si estos versos hacen mella en ti, si los deseas, si sientes que este es tu sitio ...

... no pienses más: siente, actúa: ciertamente este es tu sitio.

Fetterati presenta el primer taller de teatro erótico dirigido por profesionales del medio.

Si estas interesado en formar parte de nuestro grupo de teatro erótico podrás asistir a la presentación oficial que se inaugurará con una pequeña representación teatral seguida de una charla informativa en la que explicaremos los objetivos, horarios y estructura del taller.

Entrada: €10 por persona con una consumición.

Como siempre, podéis realizar vuestra reserva a través del teléfono 912797107 o del correo incognito@fetterati.eu


¿Qué es Fetterati?

El término "Fetterati" describe a las personas que acuden a eventos públicos en busca del estímulo necesario para posteriormente disfrutar en privado.
Y precisamente eso es lo que Fetterati ofrece a sus visitantes. Un lugar donde explorar tus fantasías en la más estricta intimidad.
Un lugar donde tener todo lo necesario, no sólo para someter y/o someterte, sino para que además la experiencia sea inolvidable.
En definitiva, un lugar donde desear y ser deseado en un entorno alternativo.

El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.

Federico García Lorca

12.3.09

BACANAL EN EL TEATRO REAL

Hace unos meses el director de escena Ian Judge visitó el Teatro Real para hacer un «casting» de desnudos. El asunto no era baladí. Debía elegir a los figurantes para la escena de la bacanal de Venus en la ópera «Tanhäuser», de Wagner. El resultado de esa selección se verá el viernes -algunos lo pudieron ver el lunes, durante el ensayo general-, día que subirá al escenario del coliseo madrileño la producción que llega procedente de Los Ángeles, firmada por el director británico, que estará dirigida desde el foso por Jesús López Cobos, y que cuenta con algunas de las mejores voces wagnerianas del mundo -Peter Seiffert, Robert Gambill-.
A pesar de haber sido ya estrenado el montaje en California, en 2007, el director de escena se ha mantenido estos días hermético sobre la producción, hasta el punto de no querer conceder entrevistas y no hacer declaraciones a la prensa. Ayer, durante la presentación a los medios de comunicación, Judge tan sólo regaló algunas pinceladas de una producción que ya viene precedida por la polémica, y que incluso uno de sus protagonistas, el tenor alemán Peter Seiffert, que interpreta a Tannhäuser, no titubeó en calificar, en una entrevista en ABCD de las Artes y las Letras, de «pornográfica».
Seiffert, que aseguró no asustarse por compartir el escenario con «dos, tres o cuatro mujeres desnudas», sí se mostró sorprendido de que países tan «piadosos» con Estados Unidos, España e Italia presenten esta producción, «y que su público no tenga ningún problema en ver sobre el escenario tanta pornografía, y no me refiero al púbilco joven, sino al más mayor», matizó.
Wagner, al rojo vivo
Judge reconoció ayer que cada obra de Wagner es un «reto». «En este caso por las exigencias del público, no sólo en los aspectos erótico y exótico, sino también por la parte dramática, ya que hay cambios de escena que se deben realizar en muy poco tiempo». «El problema de «Tannhäuser» -añadió- es la confrotación entre la parte erótica y la pureza». El protagonista se debate entre el mundo lujurioso de Venus, lleno de excesos, frente al amor puro que representa Elisabeth, y al que finalmente termina regresando Tannhäuser.
Para subrayar ambas partes, Judge apuesta por potenciar la parte erótica, «porque así también se refuerza la parte de la pureza o la espiritual». También lo ha hecho recurriendo al color -«que es el que mantiene la atención del espectador-, tiñendo el escenario en tres tonos: el rojo, que representa la luiuria, «hemos tenido 20 años de color gris, que no dice nada», bromeó; el blanco y el negro, «que le dan más elegancia a la parte social»; y el verde, «que representa la esperanza y una nueva vida».
En cuanto al marco temporal del montaje, el director inglés reconoció que su manera de acercarse a un título de ópera es transversal: desde el periodo al que se refiere el libreto -en este caso el medieval-, pasando por la época en la que fue escrita -hacia 1850-, hasta la actualidad. «Paso por los tres y trato de buscar un equilibrio. Es importante que lo que se está viendo sea lo mismo que lo que se está escuchando».
Tanto Peter Seiffert como su esposa, Petra Maria Schnitzer (ambos ya cantaron en el Real, en «Lohengrin»), subrayaron la atmósfera y la energía positiva que había sobre el escenario del teatro. El tenor alemán, que ha cantado todos los grandes personajes wagnerianos, excepto Sigfrido, está considerado uno de los mejores Tannhäuser del mundo. Un personaje que se debate entre «la fantasía masculina y una vida moral, y que comete un error por el que tiene que pagar». Schnitzer, por su parte, reconoció la dificultad de su papel como Elisabeth, «que tiene arias pequeñas y canta poco, por lo que resulta complicado mostrar el desarrollo del personaje».

10.3.09

Dan a conocer en teatro la literatura erótica africana

En un montaje colorido y entretenido, basado en tres historias cortas del libro "Decamerón negro", de Leo Frobenius, la puesta teatral "Cuentos eróticos africanos", que reinició temporada en el Foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico, recrea los mitos y costumbres de la cultura africana.

La compañía teatral Gomer Caracol Exploratorio es la encargada de llevar al público en este viaje por las pasiones, sentimientos y relaciones que se dan en torno al placer, visto como parte esencial de la vida, a través del colorido y el baile.

El montaje está basado en el libro "Decamerón negro", del antropólogo alemán Leo Frobenius, quien realizó un extenso trabajo etnográfico en el continente africano, el cual reunió la sabiduría, humor y visión erótica de esa región del planeta.

Bajo la dirección de Jesús Jiménez y Marisol Castillo, el tríptico escénico integra los relatos "Leyenda de las amazonas", "Un hombre cuyo oficio es el amor" y "Las hijas del juez".

El montaje inicia y concluye con un baile, con movimientos del cuerpo sin represión alguna, liberándose de las ataduras sociales y logrando el pleno gozo del alma de aquel continente.

El primer cuadro, "Leyenda de las amazonas", relata el primer contacto de un hombre y una mujer; resultado de esa unión sexual nacen 50 mujeres e igual número de hombres, quienes hablan con los elementos de la naturaleza, viven en las profundidades de la Tierra y un enorme río los divide.

Situación en la que una flecha y un jarrón representan de forma mítica la primera unión del "abbusch" y el "achatschum", palabras africanas usadas para los genitales femeninos y masculinos, respectivamente.

"Un hombre cuyo oficio es el amor" aborda la historia de tres hermanos que buscan trabajo. Uno es albañil, otro carpintero y el último tiene un oficio muy particular, ya que es un "nsani" o "un orfebre que trabaja mientras los demás hombres duermen".

En este segundo relato, dos damas vestidas con trajes sastre y sombrero son las narradoras del cuento de pasión y regocijo al estilo del cabaret y con música de jazz, que con indumentaria masculina recrearán a los tres hermanos y otros personajes.


El último cuadro, "Las hijas del juez", relata las constantes apuestas que realizan dos hermanas con un hombre que llega a trabajar para su padre y cuya función es representar al honorable juez cuando sale de viaje.

En la pieza escénica, las mujeres le ponen varios retos al joven, quien utiliza reflexiones legales para alcanzar, en dos ocasiones, una recompensa de 50 monedas de oro por mantener entretenidas en las noches al par de hermanas.

Muriel Richard, Marisol Castillo, Amada Domínguez y Marina Vera componen el elenco encargado de contar las tres historias eróticas que muestran, de una manera singular, la visión africana sobre las relaciones que se dan entre hombres y mujeres, acompañadas del tambor del músico Uzziel García Jacinto.

Con funciones los martes desde el 20 de enero pasado, en el Centro Cultural Helénico,
"Cuentos eróticos africanos" apuesta por la sutileza y belleza de los relatos y utiliza el colorido y el baile para completar una atmósfera festiva y sensual.

9.3.09

Fernanda Vives le hizo un baile erótico al hijo de Mónica Farro

La temporada teatral de verano está llegando a su fin, pero los escándalos, al parecer, no. Nuevamente Carlos Paz fue epicentro de un lío de proporciones y en el centro de la tormenta aparecen Mónica Farro y Fernanda Vives. ¿El motivo? El hijo adolescente de la primera subió al escenario y compartió un cuadro subido de tono con la Vives en el Aquadance.


El hecho se produjo en la obra What Pass Carlos Paz? El adolescente, de 14 años, se subió al escenario y disfrutó del baile sexy de Fernanda Vives. A partir de allí se desató la polémica: ¿es correcto que alguien tan chico tenga esa experiencia hot? Las protagonistas, por supuesto, minimizaron el escándalo.

Mónica Farro explicó, en declaraciones al sitio DiarioShow, cómo se inició la polémica por el Aquadance donde participó su hijo de 14 años: “Fue a ver una obra más. Fue con la abuela y fueron a presenciar todos los shows que pudieron en Carlos Paz. Y lo que ocurrió fue eso, fue a disfrutar”, comentó.

Más adelante, la vedette explicó que “lo hicieron subir porque era mi hijo. Estaba con un mayor y no había ningún cartel que diga que los menores de 18 años no pueden entrar”. Y agregó que “fue algo gracioso y divertido. No fueron a un cabaret. Fernanda no estaba desnuda, estaba en ropa interior”.

Al mismo tiempo dejó en claro que no fue ella quien arregló la participación de su hijo. “En ningún momento me dijeron que iba a subir. Yo arreglé para que vayan a ver la función. Pero no estoy enojada; al contrario, me pareció divertido y la pasó bárbaro”. Además, sostuvo que “mi hijo es un adolescente de 14 años que tiene una madre a la cual ha visto muchísimas veces en un escenario. Es más, fue a ver No somos santas, donde éramos seis chicas desnudas”.

Restándole importancia al hecho, Farro reconoció que su madre también participó y dijo que “no es algo horrible, ni mucho menos me va a traer problemas en el divorcio con mi marido, porque el padre tiene mucha cabeza. Tiene que pensar que el hijo se divirtió”.

Con relación a este tema, Farro amplió expresando que “me habían dicho que iba a tener problemas con el padre y cuando hablé, él ya sabía todo. El tema es que fueron a ver una obra, como lo venían haciendo. Además yo no los llevé, porque estaba trabajando”.

Con relación a su futuro, Mónica Farro señaló que seguirá en Buenos Aires y que está muy feliz. “Tengo trabajo hasta noviembre y después se verá qué pasa. Pero esta temporada es fantástica”, manifestó con gran alegría la vedette.

Además, festejó un nuevo cumpleaños con la gente que más aprecia. “Es el segundo cumpleaños que paso en Argentina y estoy feliz de compartir ese momento con gente de mi elenco y de otros también. La pasé muy bien”.

“Me quieren perjudicar”

Fernanda Vives también dio su visión del polémico show en Carlos Paz y, al igual que Farro, minimizó el número hot que hizo con el nene de su colega en What Pass Carlos Paz? Y, según expresó, dijo que es una polémica armada por los medios “me quieren incluir en el repertorio de escándalos”.

También expresó que no pensó que el hecho de hacer subir al hijo adolescente de Mónica Farro generaría tal revuelo. Lo concreto es que la invitación fue registrada por las cámaras y dio para la polémica, y la Vives se mostró cansada de estar siempre en el ojo de la tormenta.

“Me quieren incluir en el repertorio de escándalos, pero lo que pasó fue una estupidez”, esgrimió como defensa la rubia. Y atacó a los medios: “Me quieren buscar y no hay motivos. Todo el año me llamaron buscando estas cosas, preguntándome si estaba peleada con ésta o con otra. No tengo maldad y estoy en el mejor momento de mi vida”, dijo.

También contó cómo sucedieron los hechos: “Vinieron a ver la obra el Negrito Luengo (el novio), la mamá de Mónica, el hijo y un amigo de él. Yo tengo mucho aprecio por Mónica, si bien no es una amiga, por eso me pareció divertido subirlo al escenario, sabiendo que a Mónica no le iba a molestar”.

Por último, Fernanda Vives aclaró que su colega no se molestó por esta actitud “al otro día del show nos vimos, nos reímos y me agradeció. Incluso me dijo que el hijo me había filmado. Está todo bien”. Y explicó con indignación: “Tengo buena onda con todo el mundo. Por eso me duele que siempre me quieran involucrar en algún quilombo y que tenga que aclarar semejante estupidez”.

Teatro contra el estupor político

Un mundo en presunta decadencia -el de la depredación paisajística y los estragos del dinero- y la potencia del sexo y el amor se hermanan, vía espectáculo, en la inauguración del free spa As dunas, punto de arranque de la última producción del Centro Dramático Galego en la temporada 2008-2009, estrenada el viernes en el Salón Teatro de Santiago.

La obra, sobre un texto de Manuel Lourenzo dirigido por Quico Cadaval, contentó al público como lo hizo Noite de Reis, dejando aparte los debates sobre el lugar del teatro de riesgo, dentro y fuera de la compañía pública. Lourenzo, el mayor exponente vivo de la Xeración Abrente, quiso hacer "algo diferente" sobre un terreno conocido, como en A estratexia do narco. En este caso, el paisaje barbarizado de la costa de Lugo. "El protagonista bien podría ser real", señala. Florencio Pardo (Rodrigo Roel), que monta un espectáculo erótico-cultural para legitimar su spa, construido sobre la punta de un castro, es un megalómano doméstico.

Lo que se dice un personaje alegórico. "Su única grandeza podría provenir de la locura", dice Cadaval, que habla de las fuentes del humor en la obra de Lourenzo. "As dunas no es una comedia", sostiene con seriedad. "Puede dar risa por ser cómica, irrisoria o grotesca". "En este sentido, el gran ídolo de Manuel es Otero Pedrayo, que era modernísimo. Hay una manera de reírse del dolor, la enfermedad y la familia en Otero que también está en la obra de Lourenzo".

No hubo problemas de autoría entre el de Ferreira do Valadouro y el cómico ribeirense. "Fui escrupulosamente fiel al texto original", explica Cadaval. "El autor me dijo que hiciese lo que me viniera en gana". La primera versión de Lourenzo duraba cuatro horas, hasta que decidió "cortar por lo sano" y dejarlo en diez intérpretes. Cadaval trabajó sobre esa versión. Si el Premio Nacional pensó en free jazz para conducir la pieza, al final se optó por música africana, que permite mezclar coreografías de funaná y morninhas -"fado, pero menos drástico"- con sampleados de rap político. La nave industrial abandonada que debía reunir a constructor, política (Susana Dans), funcionario realista (Evaristo Calvo) y artistas más o menos mercenarios, acabó desechándose por economía escénica.

El balneario, en esta ocasión, no es el que reunía a Jasón y Medea en Últimas faíscas de setembro, sino un moderno centro de evasión con la estética setentera -entre Berlín y el neorrealismo- de algunas películas de Darío Argento. La mano de Baltasar Patiño en la escenografía y la producción musical de Bernardo Martínez, con números de danza a cargo del angoleño Paulo Oliveira, aquí burelés, Christian Escuredo e Iria Pinheiro, además de un Manuel Cortés convertido en maestro de ceremonias en la descacharrante proclama fuck & folk como estrategia de mercado, funcionan perfectamente integrados en el espectáculo. La alegría física, eso sí, quizá deja demasiado abiertas las partes narrativas de As dunas.

Entre sus clínicas visibles, el marco es siempre actual. Desde el arribismo como adaptación al medio a la mansedumbre del pensamiento ecologista. El "paraíso perdido" de Lourenzo no volverá cuando se le convoque, pero acaba mostrando su autonomía. Amante del escarnio, propio y ajeno, el terrorismo cultural y la filosofía que ayuda a vivir, el dramaturgo lugués deja la "respuesta" para el final.

"Esa melancolía tiene que venir de algún lado. Yo es que tengo una visión del mundo pesimista, pero dinámica". La misma respuesta le vale para aludir a los cambios que afectarán a la escena gallega tras las elecciones. Antes de recibir la ovación del teatro lleno, con políticos salientes y civiles haciendo cábalas sobre el futuro, ahora que no se sabe si seguirá habiendo premios nacionais, Lourenzo imagina propuestas de "reconstrucción". "Confieso mi estupor y mi voluntad de participar", resume. As dunas permanecerá en el Salón Teatro hasta el 2 de abril, antes de iniciar una gira por ocho ciudades gallegas.